TORREVIEJA/IBIZA/ | E.G. / M.A. / A. P.
La muerte por un disparo del notario Juan José Martínez Román, que estuvo ejerciendo en Ibiza durante once años como corredor de comercio, causó una gran conmoción en la isla, al tratarse de una persona que era muy conocida en distintos ámbitos. El notario murió de un disparo el lunes al mediodía en su propio despacho profesional en Torrevieja (Alicante), cuando intentaba defender a una de sus empleadas y calmar a dos atracadores que, minutos antes, habían entrado a cara descubierta y armados con una pistola para llevarse el dinero de la caja.
Martínez Román, nacido en Alicante el 19 de julio de 1955, recibió un impacto en el vientre que le afectó una arteria y se desangró a pesar de que los servicios de emergencia intentaron durante cerca de una hora salvar su vida. Los asaltantes sólo consiguieron 400 euros y después del disparo huyeron, mientras que los clientes y los trabajadores de la notaría avisaban a los servicios de emergencia y a la Policía.
El notario era muy conocido en Ibiza, especialmente entre personas relacionadas con el arte y la cultura. Estaba integrado en la isla, donde vivió once años con su mujer, María Dolores Casanova Solano, que ejerció como pediatra en Can Misses y Sant Antoni. De los tres hijos que tenía, Nuria, Javier y Paloma, esta última de 21 años, nació en Ibiza, según rememora Pedro Amor Colomar, uno de sus trabajadores durante todo el tiempo que Juan José Martínez estuvo en la isla.
Llegó a Ibiza en 1987
El notario ahora asesinado llegó a la isla el 15 de julio de 1987 y ejerció como corredor de comercio hasta que se marchó de Ibiza el 30 de noviembre de 1998. Durante este tiempo compartió despacho en la calle Historiador José Clapés con el también corredor de comercio Javier Clavel, que abandonó la isla un año más tarde (1999), para ser sustituido por Juan Acero, el último corredor de comercio de las Pitiusas. Una reforma legal permitió el cambio de actividad de estos profesionales y ejercer como notarios, con lo cual Acero se quedó en su notaría de Ibiza y Martínez Román viajó primero a Orihuela y después a Torrevieja, en donde estableció allí su despacho, en el que fue asesinado.
«Era una persona muy comprensible y muy amable. Todos los que trabajamos con él hemos sentido mucho su pérdida porque siempre se portó de forma correcta y agradable con sus empleados», recuerda Pedro Amor. «Todos le queríamos», añadió.
Sus empleados cedieron a Diario de Ibiza una fotografía con el propósito de rendir un homenaje al notario asesinado recordándole en una de las cenas que cada año celebraban. La imagen corresponde a la cena que se llevó a cabo en el restaurante S´Oficina (cerca de Vara de Rey) el 30 de abril de 1997. «Cada año hacíamos dos cenas. Una era la de Navidad, que la pagaban los jefes (Clavel y Martínez), y en abril la pagábamos nosotros y así íbamos dos veces al año», comenta Pedro Amor.
Tras abandonar la isla, Martínez Román continuó manteniendo el contacto con Ibiza y con sus empleados. Tenía un piso en el que pasaba las épocas de descanso. También en Torrevieja era muy querido por su carácter afable. Un abogado con el que desayunaba cada día aseguró que «su debilidad era su familia y el Barça». También su mujer recordó que «este carácter amable es lo que le costó la vida, ya que se acercó a los atracadores como si fueran unos clientes», aseguró.
Corredor de comercio.
Juan José Martínez Román comenzó su carrera en Ibiza en 1987 ejerciendo como corredor de comercio hasta que se marchó en 1998. Una reforma legal le permitió ejercer como notario y ahora tenía un despacho en Torrevieja.