IBIZA | E. RODRÍGUEZ
Los ayuntamientos de la isla reconocen, tal como desveló la Sindicatura de Comptes a través del informe anual sobre la gestión de los municipios de 2006, que no reservan el uno por ciento de los proyectos con un presupuesto superior a 300.000 euros para invertir dicha cantidad en cultura, ya sea a la conservación y protección del patrimonio histórico o bien al fomento de la creación artística.
Los alcaldes de Sant Josep y Santa Eulària, Josep Marí Ribas, Agustinet, y Vicent Marí, respectivamente, reconocen que desconocían que la Ley de Patrimonio de Balears obliga a los consistorios a retener este porcentaje para cultura. También hizo lo mismo el alcalde de Sant Joan, Antoni Marí, Carraca, cuando fue consultado por este periódico. Marí Ribas y Vicent Marí aseguran que ya han tratado este asunto en el seno interno de la Corporación para que a partir de ahora se tenga en cuenta esta obligación por ley.
"Las que no se informan"
El primer edil de Santa Eulària justifica que a veces se promulgan leyes de «las que no se informan», lo que motivó, en este caso, que «los servicios de contratación no lo tuvieran en cuenta por desconocimiento». Marí destaca que en ningún caso ha habido «mala fe» en el incumplimiento de esta parte de la Ley de Patrimonio. «Lo comentamos después de ver la noticia [publicada en Diario de Ibiza sobre el informe de la Sindicatura de Comptes] y decidimos que en los próximos pliegos de contratación se debe incluir esta cláusula», explicó.
Por su parte, el alcalde de Sant Josep también avanza que el Consistorio va a cumplir la ley y a partir de ahora va a destinar el uno por ciento de las obras más importantes a inversiones en cultura. «Es una manera de tener presente el Patrimonio y tenemos una voluntad clara de hacerlo», indica. No obstante, Marí Ribas asegura que la ley genera algunas «dudas» ya que señala que «prioritariamente» las inversiones del uno por ciento cultural deben acometerse en el entorno del lugar donde se desarrolla la obra. «Quizás nos interesaría poder acumular un fondo para hacer mejoras en otra parte», dice.
Retención del uno
Precisamente, el primer edil de Sant Josep apunta que con el uno por ciento de una obra de entre 300.000 y 400.000 euros se obtendría una inversión para cultura de 3.000 ó 4.000 euros, cantidades con las que «se puede restaurar una pared seca, la cara de un aljub o un pozo». «No mucha cosa más», indica. Por este motivo, considera que podría ser más interesante poder acumular la retención del uno por ciento de distintas obras para poder llevar a cabo alguna «intervención potente», aunque no sea en el mismo ejercicio presupuestario. De todos modos, Marí Ribas defiende que su gobierno está realizando actuaciones de reformas de paredes de piedra o aljubs a través de las asociaciones de vecinos, pese a que ninguna sea en cumplimiento de la citada Ley de Patrimonio.
El informe de la Sindicatura de Comptes advertía de que de los 12 expedientes de obras municipales de las Pitiusas analizados (en ocho de ellos había la obligación de reservar el uno por ciento para cultura) ni uno solo tenía en cuenta esta norma. Lo mismo pasa en el resto de Balears. La Sindicatura de Comptes examinó exhaustivamente 94 expedientes de contratación de todos los municipios del archipiélago (el siete por ciento de los 1.366 tramitados durante 2006) y de los 41 de obras con un importe superior a 300.000 euros, sólo en un caso (un proyecto de reforma de un geriátrico del Ayuntamiento de Maó) se había cumplido esta condición de obligado cumplimiento por ley.