IBIZA | E. R.
La puesta en marcha de la nueva estación de autobuses de Vila, en sa Colomina, sigue «sin fecha», según una portavoz del Consistorio, a pesar del retraso que arrastra y que antes del verano se preveía que la nueva infraestructura podría estar operativa en julio. Pasados ya casi cuatro meses desde entonces, el Ayuntamiento mantiene que sólo quedan pendiente las obras de las calles y del vial de incorporación al primer cinturón. Las fuentes consultadas aseguran que el interior de la estación, que se ubica en la planta sótano de las dos torres de sa Colomina, ya está acabado desde «hace tiempo» y que incluso se han instalado las pantallas electrónicas.
El presidente de la Asociación Pitiusa de Empresarios de Transporte Regular de Pasajeros (Apebus), Alfonso Ribas, asegura que el colectivo al que representa no sabe nada de la estación de autobuses desde hace meses y desconoce cómo ha quedado la parte interior. «Como sólo lo veo por fuera cuando paso, no sé si se ha hecho mucho por dentro», dice. Cabe tener en cuenta que el Consell estableció una serie de condiciones para conceder la licencia de actividad. Ribas recuerda que se detectaron problemas con los muelles de carga y descarga de los pasajeros, entre otros, que se debían corregir.
Las empresas siguen a la espera de que se les convoque para realizar una prueba con los autobuses para comprobar «la maniobrabilidad» de la entrada y salida de la estación. «No tenemos ninguna confianza de que sea práctico. Se va a entrar y salir constantemente», advierte el presidente del sector del transporte regular de pasajeros. El colectivo ha sido convocado hasta dos veces a mediados del pasado mes de junio para hacer pruebas con autobuses, según señala Ribas, pero ambas fueron «anuladas». «Desde entonces no nos han dado ninguna nueva fecha», señala. Ribas dice que las empresas tampoco tienen «ninguna prisa» por mudarse de la avenida de Isidor Macabich e insiste en que el cambio debe servir para que mejoren las condiciones del servicio. «Por muy nuevas que sean las instalaciones, el Consell debe garantizar que el servicio no empeore», advierte.