IBIZA | RAQUEL SÁNCHEZ
Empezaron a llegar hace dos semanas, el día 14, y se espera que de aquí a mayo visiten Ibiza 60.000. Los turistas del Imserso ocuparán este invierno nueve hoteles. Es Pla y Hawaï en Sant Antoni; Bergantín, Els Pins y Sol Pinet Playa, en Cala de Bou; el Tres Torres, en Santa Eulària, y Miami, Ereso y Panorama Marina, en es Canar.
Joan Bufí, vicepresidente de la Federación Hotelera d´Ibiza y propietario del hotel Els Pins, trabaja con este tipo de visitantes desde hace 25 años. Recuerda que cuando comenzó el programa de vacaciones para mayores, en 1988, llegaron a la isla 11.000 jubilados. La cifra fue creciendo cada temporada hasta alcanzar las 60.000 plazas ocupadas hace unos años. Últimamente la crisis económica ha hecho descender esa cifra, aunque las expectativas no son malas y Bufí calcula que en 2009 pueden llegar a visitar las Pitiusas 55.000 pensionistas. Por el momento están a la venta el doble de plazas de las que hay ocupadas, aunque Bufí asegura que la ocupación será mucho mejor entre febrero y mayo, de modo que incluso se abrirán algunos hoteles más. El Imserso es una ayuda, pero no la panacea. En Ibiza hay cerca de 200 hoteles de tres estrellas, pero sólo 12 trabajan con este tipo de turista durante la temporada baja. Hay 40 destinos diferentes por toda España y en Ibiza toca lo que toca. «Si llegaran más, abrirían más hoteles», apunta Bufí.
Este empresario recuerda que estos viajes nacieron en un momento de crisis, durante el gobierno de Felipe González, como una forma de generar empleo y activar el consumo: «Funcionó de maravilla, y lo sigue haciendo. El Estado recupera el doble de lo que invierte en cada viaje. Ojalá se plantearan ahora iniciativas tan brillantes como ésta para afrontar la crisis».
«Los clientes no han visto crecer mucho el precio del viaje, pero los hoteles ingresan más. Al principio no había beneficios, daba sólo para cubrir gastos y mantener plantilla. Ahora les cobramos 19 euros al día por la pensión completa», señala antes de advertir que este turismo no crece más por la oposición de los turoperadores.