IBIZA | M. T.
—¿Cuáles han sido el peor y el mejor momento desde 2000?
—El mejor fue cuatro años después de la existencia del Fons. Al acabar la legislatura, cuando cambió el gobierno y supimos que todo seguía igual. Nos dio mucha alegría saber que podíamos estar todos, que no era una cuestión de color político, que podíamos seguir debatiendo, mostrando opiniones diversas y trabajando. No hay colores políticos. De alguna manera, se asentó el Fons. Y otro segundo buen momento (es que malos no recuerdo ninguno), fue cuando entraron todas las instituciones, en la segunda legislatura. Todos los ayuntamientos eran socios y eso ya sí que acabó de consolidar por completo el Fons. Hasta entonces había municipios que no estaban y parecía que faltaba algo. Ahí se consolidó como un organismo plenamente aceptado por todos.
—¿Alguna vez ha tenido miedo de que el proyecto peligrase?
—Sí, claro, antes de la segunda legislatura. Pero fue el único. Una vez superado, vino la alegría.
—Además de en trabajo, el Fons también ha crecido en espacio.
—Sí, ya están acabadas las obras de ampliación y está habilitado el espacio con mobiliario reciclado. Esto se quedaba pequeño. El Fons tiene su propia sede y también la de otras ONG que no tienen un espacio propio. Dignidad, por ejemplo, instaló su sede aquí y les dimos a otras asociaciones la posibilidad de tener su documentación y reunirse aquí. Hay seis armarios para las ONG. Y entre los armarios, Dignidad, nosotras, que ya somos tres, las exposiciones que hemos creado y que seguimos llevando a los centros y el hecho de que tenemos aquí los papeles de diez años de proyectos, no cabíamos. Así que cuando supimos que el local de al lado se vendía, nos pareció ideal. Esta es una zona muy agradable y tranquila y además gracias a Sa Nostra el local nos ha salido barato. No íbamos a encontrar otra opción mejor. Y sin mudanza. Sólo hemos tenido que abrir una puerta en la pared. Ahí está el fondo documental, el espacio para las ONG y las exposiciones. Además, ahora las juntas las podremos hacer en un lugar más amplio, que en esta sala ya estábamos muy apretados. Es un paso más de la consolidación del Fons.