IBIZA | NIEVES GARCÍA GÁLVEZ
La titular del Juzgado de lo Penal número 2, Martina Rodríguez, ha condenado a penas de más de nueve y diez años de prisión a los dos hombres procesados por atracar, a punta de pistola y con el rostro cubierto, dos supermercados de Santa Gertrudis y es Canar tras amenazar a clientes y trabajadores, y por intentar asaltar un tercero en Puig d´en Valls.
En la sentencia, dictada el pasado 28 de septiembre y que ha sido recurrida ante la Audiencia, la magistrada considera a W. M. F. y F. J. F. H. autores de tres delitos de robo con intimidación, uno de ellos en grado de tentativa, dos delitos de falsedad de documento público y una falta continuada de hurto. Por todo ello, impone a W. M. F. penas que suman nueve años y nueve meses de prisión, mientras que a F. J. F. H. le condena a un total de diez años y nueve meses.
Los hechos se remontan al pasado mes de abril. Según la juez, a principios de mes los acusados acordaron cometer diversos atracos, en los que usarían pasamontañas de lana negros para ocultar sus rostros y una pistola de cartucho detonante para «obtener ilícitamente un beneficio económico».
A las 20,30 horas del día 8, se dirigieron al supermercado Aprop de es Canar y, a la hora del cierre, W. M. F. se colocó el pasamontañas, cogió el arma y accedió al establecimiento, en cuya entrada coincidió con una clienta y una trabajadora que se disponía a recoger los carros del exterior. El procesado las empujó, les dijo que regresaran dentro, las apuntó con el arma, les explicó que aquello era un atraco y exigió a una cajera que le diera todo el dinero que tenía y lo metiera en una bolsa. A continuación, salió del local con 2.859 euros y se subió al vehículo donde le esperaba F. J. F. H. para darse a la fuga.
El 17 de abril, W. M. F. y F. J. F. H. localizaron un coche estacionado en el barrio de Can Truy de Santa Eulària y sustrajeron las dos placas de matrícula, que colocaron en su turismo, un Seat Ibiza. Ese mismo día acudieron al supermercado Aprop de Santa Gertrudis y, en esta ocasión, W. M. F. se quedó en el coche y F. J. F. H. entró, armado y encapuchado, a la panadería del local. El acusado cogió por el hombro a una clienta, apuntó con la pistola a la dependienta y le instó a darle la recaudación, que ascendía a unos 30 euros.
Más tarde, entre el 18 y el 21 de ese mes, sustrajeron de nuevo dos placas de matrícula y el 21 fueron al supermercado Aprop de Puig d´en Valls para cometer otro atraco. Mientras F. J. F. H. esperaba fuera, W. M. F. entró, cogió a la dependienta y, cuando ésta iba a darle dinero, el acusado fue detenido por un guardia civil que realizaba labores de investigación. Al ver lo ocurrido, F. J. F. H. huyó del lugar, pero fue detenido al día siguiente en un camping de Santa Eulària.
La sentencia recoge que, una vez arrestados, ambos acusados reconocieron su participación en los distintos sucesos y relataron cómo los habían llevado a cabo. En el juicio, la Fiscalía pidió once años y nueve meses de prisión para W. M. F. y F. J. F. H., mientras que la defensa del primero solicitó dos años y nueve meses de cárcel al considerar las atenuantes de confesión y drogadicción y la del segundo, cinco años y medio con la atenuante de confesión.