PALMA | EFE
La portavoz del Govern, Joana Barceló, aseguró ayer, tras la imputación de la presidenta del Parlament, Maria Antònia Munar, en el caso Can Domenge que «el Govern no encuentra normal en absoluto que se impute a ningún político, bajo ningún concepto», y añadió que «se hace muy difícil gobernar con tanto ruido».
En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consell de Govern, Barceló afirmó que «una imputación siempre es un problema», tras ser preguntada por la nueva situación judicial de la presidenta de honor de UM, que fue imputada el miércoles por parte del Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJIB).
La portavoz del Ejecutivo ha puntualizó que «una imputación es una garantía procesal todavía, no ha pasado a nada más», y señaló que la posición del Govern es de prudencia y de respeto a la Justicia y a sus plazos. «Le corresponde a la Justicia resolver las investigaciones y las imputaciones, y hemos de ser obligatoriamente prudentes», resaltó Barceló.
«Hemos de seguir gobernando», agregó Barceló, quien añadió que, «a pesar del ruido» que están generando las cuantiosas imputaciones de cargos públicos, «los problemas de los ciudadanos son otros», ligados a la crisis económica. Barceló admitió, sin embargo, que el actual Govern hace frente «indudablemente» a un elevado coste heredado de la pasada legislatura. En su opinión, «hay un peso a dos niveles, económico y político».
«De una manera de gestionar o por la adopción de unas decisiones se trasladan a estos momentos unas dificultades económicas y políticas muy complicadas», añadió. Preguntada acerca de si los errores de gestión de políticos de UM en la pasada legislatura, se han finalizado en la actual, Barceló respondió que «hay gobiernos en los que participa UM y son gobiernos que trabajan desde la cooperación y transparencia».