IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El Consell de Ibiza ha estrenado las instalaciones del antiguo cuartel militar de sa Coma con la puesta en marcha del centro de menores bautizado con el nombre de Pare Morey. Aunque desde hace meses los jóvenes mayores de 12 años tutelados por la institución insular ya ocupan lo que era el pabellón de los suboficiales, el presidente del Consell, Xico Tarrés, y la consellera de Asuntos Sociales, Patricia Abascal, visitaron ayer las nuevas dependencias del centro para presentarlas públicamente.
El centro de menores, que anteriormente se encontraba en la granja Can Pep Xico, propiedad del Obispado, ha crecido en espacio, según destacó el presidente Tarrés. De hecho, la capacidad de alojamiento de las nuevas dependencias ha permitido que por primera vez se junten los chicos mayores de 12 años con las chicas que hasta la apertura de estas instalaciones estaban en el centro Mare del Remei de Santa Eulària. Allí siguen acogidos los menores de 12 años. En las dependencias de sa Coma se encuentran alojados en la actualidad 13 niños y cinco niñas, que cuentan con la asistencia de un equipo multidisciplinar formado por un coordinador, siete monitores, cuatro educadores y un trabajador social, aparte de la cocinera y las encargadas de la limpieza. Uno de los jóvenes sólo utiliza las dependencias de sa Coma como centro de día ya que pernocta en su casa. Queda espacio para tres personas más. En Can Pep Xico sólo había siete plazas.
La consellera Patricia Abascal explicó que con el cambio de centro «no ha sido fácil» adaptar los chicos con las chicas. «Una cosa es que los fines de semana puedan salir y estar juntos como cualquier chico o chica que viva en completa normalidad y otra pasar a convivir», indicó. Por ello, Abascal quiso destacar «el esfuerzo y la dedicación» de los monitores y trabajadores para afrontar el cambio. «Hay que tener en cuenta que hemos pasado de siete jóvenes en Can Pep Xico y cinco en la Mare del Remei a 18 aquí y, además, mixto», apuntó.
Más monitores
El Consell proyecta ampliar el número de monitores para organizar más talleres con la idea de «dar más salidas» a los internos. «Se presta un servicio 24 horas», recuerda la consellera, que indica que por la noche sólo hay dos monitores a cargo de los menores. Tarrés explicó que los chicos y chicas tienen la oportunidad de participar en talleres de peluquería, pintura y prevención de la drogodependencia, entre otros.
La institución insular también pretende impulsar el proyecto de emancipación para empezar a trabajar a partir de los 17 años con la idea de darles una salida, ya sea a través de «una formación, un trabajo e incluso en un momento dado un alojamiento hasta que tengan más encaminada su vida». «A los 18 años dejan de estar tutelados por el Consell. Normalmente nadie manda fuera de su familia a un joven de 18 años», justificó la consellera de Asuntos Sociales.
Precisamente, el presidente destacó que el traslado de la Universitat de les Illes Balears a sa Coma puede servir como un refuerzo positivo para los internos. «Si alguno acabara estudiando en la universidad eso significaría que todo funciona realmente bien», dijo Tarrés. «Son personas. No son ni mejores ni peores de los que estamos aquí sentados. Estoy convencida de que su comportamiento y actitud será el adecuado. El espíritu estudiantil que habrá aquí en sa Coma les invitará incluso a formarse y a estudiar, lo cual, al fin y al cabo, es nuestro principal objetivo», añadió, por su parte, Abascal.
Tarrés abundó en que si la decisión de trasladar el centro de menores a sa Coma junto a las sedes universitarias dependiera de un factor de riesgo, «no tendría ninguna duda en afrontarlo». «Estoy convencido de que el entorno marca mucho, no sólo el familiar. Si los internos ven desde pequeños a chicos y chicas que van a clase y se forman, posiblemente les ayude a pensar que también quieren hacer lo mismo», destacó.
Ahorro para el Consell
Por otro lado, Tarrés recalcó que el uso de las instalaciones de sa Coma supone un ahorro para la institución en el pago de alquileres. Puso como ejemplo el caso del centro de menores, que hasta ahora le costaba 25.000 euros anuales por este concepto. Insistió en que todos los servicios previstos (centro de emergencias, instalaciones deportivas, depuradora, campo de motocross, campus universitario) tienen cabida en el antiguo cuartel militar y que no son incompatibles.