IBIZA | A. F. F.
La extensión de las técnicas de prevención y el avance en el tratamiento de esta dolencia han permitido aumentar la supervivencia de las mujeres diagnosticadas de cáncer de mama en los últimos 30 años de forma espectacular. Si en la década de los 80 sólo superaban esta afección seis de cada diez pacientes, actualmente el 80 por ciento de casos superan el cáncer que más afecta a las mujeres y la cifra se eleva hasta el 95 por ciento en los carcinomas. Y es que a una de cada 14 mujeres se le diagnosticará este tipo de tumor a lo largo de su vida, según explicó la cirujana del hospital Can Misses Guadalupe Moreno en el marco de la mesa redonda celebrada el miércoles con motivo del Día Contra el Cáncer, centrado este año en los tumores de mama.
Moreno y la psico-oncóloga Beatriz Yusta, que trabaja para la junta insular de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), ofrecieron un coloquio en torno a los efectos secundarios del cáncer de mama, abordando sus consecuencias médicas y psicológicas. Mientras la cirujana explicó las distintas técnicas que permiten tratar la afección y que las pacientes recuperen su aspecto anterior a cualquiera de las intervenciones quirúrgicas que se requieren para eliminar las tumoraciones.
La técnica más utilizada es el tratamiento conservador, que implica intervenir la mama y los ganglios de la axila. En este tipo de aproximación a la enfermedad se conserva el pecho, a diferencia de la mastectomía, que se aborda cuando se detectan más de un tumor o éste está extendido. Este tipo de intervención es el que más consecuencias psicológicas tiene para la mujer por el cambio de aspecto que implica y la pérdida de atributos femeninos.
Yusta incidió en este aspecto, relacionando los senos con la maternidad y la sexualidad de la mujer, por lo que su pérdida supone un golpe muy duro para muchas de ellas. También se refirió a la situación contraria, el del uno por ciento de casos que se detectan entre los hombres: «No se explican como les puede haber pasado a ellos».
Entre los tratamientos se incluye la quimioterapia y radioterapia, además de las operaciones quirúrgias, que también acarrean efectos secundarios como la alopecia y los vómitos y generan ansiedad y depresiones entre las enfermas.
El diagnóstico precoz de la afección permite reducir la gravedad de su tratamiento. Por ello, Yusta aconsejó participar en las campañas que realiza AECC, que benefician a mujeres desde los 50 a los 70 años, también aconsejó consultar con el médico de cabecera ante la mínima sospecha y valorar los antecedentes familiares.
En las preguntas posteriores a la conferencia, Moreno respondió que antes de 15 días atienden cualquier caso que se les deriva desde la atención primaria, siendo «el servicio con menos lista de espera» del hospital. La mayoría de estas consultas son falsas alarmas, «afortunadamente», apostilló.