IBIZA | PEP RIBAS
El plan de taxis temporales que se puso en marcha por iniciativa del Consell Insular para las temporadas de 2008 y 2009 y que ha sido secundado por los ayuntamientos de Vila y Sant Josep ha funcionado de forma satisfactoria y se repetirá en el futuro. Así lo anunció ayer el conseller insular de Movilidad, Albert Prats, después de la reunión que celebró la comisión de seguimiento de este plan, en la que estuvieron representados los dos municipios, la Federación Hotelera y cuatro asociaciones de taxistas.
El Consell había previsto la contratación en toda la isla de 135 taxistas estacionales para la temporada del verano, aunque en el último momento los municipios gobernados por el PP, es decir, los de Sant Antoni, Santa Eulària y Sant Joan, decidieron no adherirse a esta iniciativa. En Vila y Sant Josep se contrataron a unos sesenta taxistas temporales.
El presidente de la Asociación de Taxistas de Sant Josep, Joan Carles Marí, actuando como portavoz de los profesionales, señaló tras la reunión que se había hecho una evaluación positiva del plan durante la temporada de 2009 y que tanto Vila como Sant Josep han contado con un número adecuado de vehículos. Admitió que en algunas fechas puntuales del mes de agosto se habría podido admitir alguna licencia más y consideró que el hecho de que tres municipios de la isla no estuviesen dentro del plan les había perjudicado a todos.
El conseller Albert Prats, por su parte, subrayó en primer lugar que aunque existen taxistas que siguen considerando que la contratación de estacionales no es la mejor solución, la implantación de esta fórmula ha supuesto un mejor servicio a los usuarios, la eliminación de las colas, y no ha incidido negativamente en el rendimiento económnico de los profesionales. Prats considera que el plan se puede seguir aplicando en el futuro y, en contra de algunos taxistas, que consideran preferible que se renueve cada año, el conseller se inclina por los dos años de duración, dado que de esta forma se amortizan mejor las inversiones.