PALMA | EFE
El portavoz del PP en el Parlament balear, Francesc Fiol, aclaró ayer que el voto del diputado Bartomeu Vicens, suspendido de UM e imputado en el caso Son Oms, es el que «mantiene» al Govern balear en la Cámara legislativa y, si no dispusiera de este apoyo, el Ejecutivo «caería».
Fiol respondió así cuando fue preguntado en concreto si el PP estaría dispuesto a que el Parlament apruebe con el «voto de la corrupción» –en alusión al diputado Vicens– una enmienda de los populares para que se construya el campo de golf de Son Baco (Campos) y su oferta complementaria correspondiente.
«El papel importante del señor Vicens es sostener todos los martes al presidente Antich en el Parlament y aprobar los presupuestos: esto es lo relevante del trabajo del señor Vicens», aseveró el diputado del PP.
Los 29 diputados del PP más el voto de Vicens harían realidad la propuesta del PP, después de que UM retirara hace unos días otra enmienda idéntica tras el acuerdo que alcanzaron la pasada semana PSIB, Bloc y UM para cerrar la crisis institucional vivida por el Consell de Mallorca tras la dimisión de los consellers «uemitas». La función del PP en la presente legislatura es la de oposición y, como tal, intenta que todas sus iniciativas parlamentarias sean aprobadas, defendió Fiol.
El PP no ha establecido ningún contacto con Vicens -suspendido de militancia en UM por el caso de presunta corrupción- porque «no tiene nada que negociar», ha subrayado el diputado del PP.
Con ocasión de una rueda de prensa, Fiol se refirió de esta manera a las «descalificaciones», «improperios» y «casi insultos» de los últimos días recogidos por los medios de comunicación entre UM y Bloc, que evidencian las «tensiones» del actual pacto de gobierno en las distintas instituciones. Desde luego, apostilló Fiol, «el escenario no es especialmente pacífico» y el PP lo observa con «perplejidad».
Por otra parte, también criticó la subida del gasto económico que está suponiendo en la presente legislatura el aumento de altos cargos de libre designación, y se refirió a las «sospechas de arbitrariedad» en la elección de algunas personas.
En esta comparecencia ante los medios también estaba presente el diputado Miquel Munar, quien hoy defenderá una interpelación sobre la política universitaria del Govern.
Munar concretó que entre las necesidades de la Universitat de les Illes Balears (UIB) se encuentran la falta de espacio, el pago de la «deuda» de la Administración autonómica, un análisis acerca de adónde se dirige la educación universitaria y la necesidad de unir investigación y docencia con el sistema productivo de la sociedad.