IBIZA | MARTA TORRES
La cita era a las siete de la tarde en Vara de Rey, pero diez minutos antes decenas de personas (casi todas mujeres) vestidas con lo más rosa que encontraron en el armario ya esperaban para formar el lazo humano con el que la delegación pitiusa de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) conmemoraba el Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer de Mama, que este año lleva el positivo lema ´Mucho por vivir´.
Entre los asistentes, desde niñas recién salidas de las actividades extraescolares a señoras y señores (pocos, eso sí, apenas cinco) con bastantes décadas a sus espaldas. Hasta dos perritas, Amor y Cuquita, llegaron vestidas de rosa acompañando a sus dueñas. Como viene siendo habitual este año, ningún político (ni la consellera insular de Política Sanitaria ni los responsables de bienestar social de ningún Ayuntamiento) se sumó al acto que pretendía «concienciar de la necesidad de que las mujeres se hagan las mamografías y acudan al médico ante la menor sospecha de un posible cáncer», según comentaba la presidenta de la asociación en Ibiza, Lali Costa.
La pequeña María le daba buen uso a la camiseta rosa con lazo de cristales recién estrenada sobre el uniforme del colegio. «¿Llevas el lazo?», preguntaba a todo el que se acercaba a la carpa informativa escrutando camisas y jerséis antes de que Lali Costa anunciara que había llegado el gran momento. «¡Venga! ¡A formar!», gritó poco después de las siete de la tarde.
Dicho y hecho. Todos se encaminaron hacia la estatua y empezaron a crear el lazo humano como si se dispusieran a jugar al corro. «Más hacia delante. Juntaros aquí. No os cerréis tanto. Vamos a movernos un poco a la derecha para que quede bien centrado», iba guiando Donella, la secretaria de la asociación a las cerca de 70 personas que en esos momentos se cogían de las manos.
Al ver que algunos no llevaban nada de color rosa, la presidenta cogió de la mesa informativa algunas de las camisetas que vendían y las echó por encima de los hombros de los que no cumplían el dress code. El lazo humano calló unos instantes para contemplarse. Sólo unos segundos. Después continuaron los comentarios mientras los más rezagados (es decir, aquellos que habían tenido problemas para aparcar) se sumaban a la conmemoración añadiéndose a las puntas de la cinta imaginaria. A los cinco minutos se soltaron las manos y comenzaron a aplaudir.
Lejos de marcharse a sus casas, la mayoría se quedaron en los alrededores de la carpa comentando la larga jornada, que para muchas de ellas había comenzado antes de las nueve de la mañana, colocando las mesas informativas de Vara de Rey y el hospital.
Concienciar a las mujeres
«A lo largo del día, más de 300 personas nos han pedido información relacionada con el cáncer de mama. Y eso sólo aquí, en Vara de Rey. Si sumamos las que han acudido a Can Misses y el hospital y la plaza del Ayuntamiento de Formentera son muchas más», detallaba la presidenta segundos después de hacerse una foto con Cuquita, una de las perras vestidas de rosa. «Estamos muy contentos porque cada vez hay más gente en los actos que organizamos y eso es bueno porque la gente se da cuenta de la importancia que tiene esta enfermedad. El objetivo de todo esto es concienciar a las mujeres de que deben hacerse las pruebas, las mamografías, regularmente», añadía Lali Costa ya en tono mucho más serio.
A pesar de que era casi de noche y apenas se veía, muchos seguían recogiendo de las mesas lazos, guías con consejos para las afectadas y sus familiares, llaveros, bolis, y folletos sobre los talleres gratuitos organizados por la asociación. Otros colaboraban echando las últimas monedas sueltas en la hucha en la que las voluntarias de la asociación recaudaban fondos con los que sufragar los servicios que ofrecen: talleres, atención psicológica, orientación…
Algunos se quedaron esperando a que la estatua de Vara de Rey se vistiera de rosa, como se había anunciado, una espera vana. Ninguno de los edificios de Vila se iluminó con el color que simboliza la lucha contra el cáncer de mama. Ni la Catedral ni el Ayuntamiento ni la estatua del general. Desde el Consistorio no supieron explicar por qué finalmente no se iluminaron a pesar de que la presidenta de la asociación aseguró que se lo habían prometido cuando lo pidió. En Santa Eulària la fuente, estropeada, tampoco se pudo teñir de rosa, como el año pasado. «A cambio hemos colocado un gran lazo en la fachada del Ayuntamiento», señalaban fuentes municipales. En Vara de Rey, los pocos que quedaban no daban crédito ante la falta de espíritu rosa.