IBIZA | L. F. A. /V. V.
«Ni el escultor irlandés Barry Flanagan sabía que yo vivía en la isla ni yo sabía que vivía él, por más que tuviera noticia de aquel caballito de bronce que el artista había regalado al Ayuntamiento de Santa Eulària y que permanecía escondido, casi sin importancia, entre los matorrales de una de la plazas de este pueblo». Ese caballo, que recuerda con estas líneas Antonio Colinas en su obra ´Los días en la isla´ ocupaba desde el año 1992 un discreto espacio en la rotonda de la calle Mariano Riquer de Santa Eulària. El lugar fue escogido por el propio artista, nacido en Gales en 1941, que pidió, además, que la pieza no se instalase sobre un pedestal o bajo una urna. «Quería que estuviera sobre la hierba», recuerda Vicente Riera Noguera, concejal de Cultura del Ayuntamiento cuando se formalizó la donación.
El fallecimiento del reconocido y cotizado escultor en la isla, el pasado 31 de agosto, suscitó de nuevo el interés por esta pieza. Los operarios del Consistorio comprobaron que los anclajes de la escultura estaban muy deteriorados, con lo que la escultura ha sido trasladada, de manera provisional, al Palacio de Congresos de Santa Eulària, donde permanecerá al menos hasta que se repararen los anclajes y se compruebe que la pieza está en buenas condiciones.
«Se ha hecho el traslado para evitar actos vandálicos y, a la vez, darle mayor seguridad, pero el objetivo es devolverla al lugar original porque es el que eligió el artista cuando donó la obra», explican fuentes del Ayuntamiento de Santa Eulària, que aseguran que están en permanente contacto con la familia y que respetarán la decisión de sus herederos sobre el futuro de la pieza.
La placa que acompaña a la escultura asegura que se trata de una donación de la fundación Mullins, pero desde el Ayuntamiento apuntan que la idea del regalo fue del propio escultor.
Desde el Consistorio explican que el Palacio de Congresos «es un lugar acertado para su traslado momentáneo». Allí, «está protegido y, a la vez, lo pueden disfrutar muchas personas como las que han participado en los dos últimos congresos», aseguran. En la fecha de la donación, 1992, la pieza fue tasada en unos 20 millones de pesetas (algo más de 120.000 euros), pero la cotización del artista ha aumentado desde entonces, por lo que el precio actual superaría esta cifra.
El poeta Vicente Valero recordaba recientemente en el suplemento La Miranda de Es Diari que el caballo de bronce de Santa Eulària es una de las principales donaciones efectuadas por el artista en su vida, junto con la que realizó al Jesus College de Cambridge. Sin embargo, parece que sólo el fallecimiento del autor la ha rescatado del olvido. Riera Noguera rechaza que la ubicación, tan discreta, sea responsabilidad del Consistorio: «El caballo se puso donde él quería en las condiciones que él quería», matiza el ex concejal.