IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El jefe de la Demarcación de Costas en Balears, Celestí Alomar, aseguró ayer en Ibiza que no está prevista la ejecución «inminente» de la demolición de nuevas casetas varadero. Señaló que todavía quedan pendientes cuatro o cinco expedientes antiguos, pero indicó que no se resolverán hasta que el Consell decida si dichas construcciones se encuentran en una zona que sea susceptible de ser protegida como lugar de interés etnológico, tal como ya se ha hecho en sa Punta des Molí, en Sant Antoni, y se tramita para el caso de sa Caleta.
Alomar se reunió ayer con la consellera de Política de Patrimonio, Marga Torres, con la que acordó informar previamente a la institución de cualquier actuación de derribo. Torres le explicó que el Consell tiene la intención de ampliar la protección que ha aplicado a las estructuras de sa Punta des Molí y sa Caleta a otras zonas de la costa de la isla, aunque no quiso concretar en cuáles. El jefe de Costas de Balears dijo que los expedientes abiertos podrían revocarse en el caso de que la institución decida preservar el lugar en el que se encuentran. Recordó que eso es lo que, precisamente, sucedió con las casetas varadero de sa Punta des Molí. «Estábamos a punto de derribarlas cuando se decidió proteger la zona», señaló.
Demolición en Punta Xinxó
Alomar también se reunió ayer en Sant Josep con el alcalde, Josep Marí Ribas, Agustinet. En este encuentro, el representante de Costas le comunicó que el próximo 1 de noviembre se va a llevar a cabo el derribo de la caseta de vestuarios de Punta Xinxó. Alomar puntualizó que no se trata de una caseta varadero, sino de una instalación que se utiliza como almacén y que provoca un impacto visual considerable en la playa.
En el caso de las casetas típicas de pescadores, Alomar reiteró que Costas actúa contra aquellas que carecen de concesión administrativa, pero puntualizó que a partir de ahora se tendrá en cuenta si el Consell pretende proteger la zona. Sobre el derribo de las construcciones de la desembocadura del río de Santa Eulària con embarcaciones en su interior, Alomar señaló que la actuación fue «absolutamente correcta».
Por otra parte, Alomar anunció que, por petición del Ayuntamiento de Sant Josep, se van a adoptar medidas para evitar el tráfico de motos y quads por los estanques secos de sa Sal Rossa. Recordó que hay un proyecto inacabado para acordonar la zona, en la que nidifican las aves, que ahora se retomará. La idea es evitar el paso de los vehículos y canalizar el de los peatones y bicicletas a través de pasarelas de madera.