IBIZA | MARTA TORRES
Con una fiesta y una misa cantada celebraron ayer las monjas agustinas del amparo de Ibiza los 150 años que hace que su congregación se estableció en Balears. «En 1859 Sebastián Gili Vivesla fundó en Mallorca, y unos años más tarde él mismo envió a cuatro religiosas a Ibiza para hacerse cargo del hospital», explicaba ayer antes de que comenzaran las celebraciones sor Asunción, directora del colegio Nuestra Señora de la Consolación, centro que, junto con el Virgen de las Nieves de Sant Jordi, pertenece a esta congregación.
Las religiosas organizaron ayer por la tarde una misa en la iglesia de Santa Cruz, oficiada por el obispo de Ibiza, Vicente Juan Segura. En ella se cantó una composición escrita especialmente por Miguel San Miguel, director del coro Ciutat d´Ibiza, para el evento y que interpretaron los alumnos de ambos colegios acompañados por el coro. En la fiesta tampoco faltó el ball pagès, que llenó el patio del colegio con sones de tambor y flaüta.
Tras el oficio, los asistentes se encaminaron hasta el colegio, en cuyo claustro las religiosas habían organizado una gran merienda. «No tengo muy claro si es una merienda o una cena», comentó la directora, que se mostraba muy contenta con la celebración y con el hecho de que el proceso de canonización del fundador de la congregación ya se haya iniciado.
En estos momentos hay diez religiosas agustinas del amparo en Ibiza. «Cinco están en Nuestra Señora de la Consolación y otras cinco en el Virgen de las Nieves», detalló sor Asunción. La religiosa explicó que durante las primeras décadas en la isla las monjas agustinas se dedicaron a atender a los enfermos del hospital.
Sor Asunción señaló que el colegio que hay junto al Portal Nou de las murallas se comenzó a construir en 1930 por orden del obispo Huix, ya que las anteriores instalaciones se habían quedado pequeñas. «Se abrió apenas dos años después de que se pusiera la primera piedra», apuntó la religiosa, que señala que fue entonces cuando las monjas de su congregación se centraron en la labor educativa.
En estos momentos reconoce que no es suficiente con las religiosas para atender a todas las clases, de manera que cada vez se ha ido abriendo más el centro a profesores «laicos». Sor Asunción recordó que en todo este tiempo han pasado por el centro miles de alumnos. Además, la directora destacó que una de las religiosas del centro es enfermera, ella misma es profesora mientras que las otras dos, «más jóvenes», están estudiando teología.