IBIZA | R. S.
Dos conductores que circulaban bajo los efectos del alcohol y sus compañías aseguradoras tendrán que hacer frente al pago de una indemnización de casi 85.000 euros para una mujer, la más perjudicada en un accidente de tráfico. La víctima sufrió daños en varios dientes, le explotó una prótesis mamaria y tuvo un síndrome cervical que le ha dejado como secuela una limitación en el movimiento de la columna.
La juez sustituta María de Cortés Risueño, del Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza, condena a R. A., marroquí de 42 años de edad y sin antecedentes penales, por un delito contra la seguridad en el tráfico por conducir bajo la influencia de las bebidas alcohólicas y por dos delitos de lesiones por imprudencia grave. La sentencia, dictada el 14 de septiembre, impone el pago de 2.160 euros al ahora condenado, que se verá privado del carné de conducir durante un año.
J. J. C. M., salmantino de 38 años de edad, también ha sido condenado por un delito contra la seguridad en el tráfico por conducir bajo los efectos del alcohol y por otro de lesiones por imprudencia grave. Tendrá que pagar 2.160 euros y estará privado tres años del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores.
Los dos condenados pagarán en concepto de responsabilidad civil 84.736 euros a la mujer que iba en el asiento del copiloto del coche que conducía J. J. C. M. El 80 por ciento de esta cantidad la abonará éste último y su compañía aseguradora, correspondiendo el pago del 20 por ciento restante a R. A. y a la compañía de seguros de su vehículo. La víctima ha recibido varias cuotas mensuales de 1.350 euros, hasta completar la cantidad de 13.365 euros, que habrá que descontar del montante total de la indemnización.
En el juicio celebrado en Ibiza el 26 de mayo el representante de la acusación particular solicitó casi 200.000 euros de indemnización para la víctima del accidente.
Además, la sentencia indica que J. J. C. M. recibirá 11.815 euros en concepto de responsabilidad civil, 8.815 por las lesiones sufridas y 3.000 euros más por las secuelas.
Este hombre sufrió una fractura de la rótula derecha, otra de una prótesis dentaria y de varias accesorias y algunas contusiones, que le impidieron ir a trabajar cinco meses. R. A. sufrió una contusión costal que tardó un mes en curar.
El accidente
El 28 de agosto de 2004 a las cinco de la madrugada R. A. conducía su coche, un Ford Fiesta, en dirección a Sant Josep. En el test de alcoholemia dio positivo, 0,82, más de tres veces por encima de lo permitido.
En sentido contrario circulaba el turismo marca Peugeot conducido por J. J. C. M. De copiloto viajaba la propietaria del vehículo. El conductor no fue sometido a la prueba de alcoholemia, pero «había consumido gran cantidad de bebidas alcohólicas», según consta en la sentencia. En el punto kilométrico 2,5 los dos coches chocaron frontalmente. «Ninguno de los conductores atendía suficientemente a la conducción», explica la juez en la sentencia.