IBIZA | REDACCIÓN
La Asociación de Montajes e Instalaciones Eléctricas de Ibiza y Formentera alertó ayer de que la compañía GESA no está informando adecuadamente sobre la instalación del nuevo Interruptor de Control de Potencia (ICP) que a partir de enero debería estar presente en todas las instalaciones de Balears.
Los instaladores aseguran que el consumidor no está obligado a disponer del ICP, pero la compañía eléctrica está obligada a controlar la potencia de todos los suministros. La ley vigente permite aplicar un recargo a quienes no tengan el ICP, que podría consistir en incrementar la potencia contratada hasta los 20 kw.
Este recargo, según la misma asociación, puede suponer un incremento en algunos casos –aquellos que tengan contratado menos de 5 kw– de unos 30 euros al mes. Además, afirman que «el IPC no proporciona ni confort ni seguridad, como afirma GESA».