IBIZA | P. R.
Para elaborar el estudio la empresa Deloitte se entrevistó con representantes del sector turístico de la isla. De estas entrevistas se concluye que la temporada se ha reducido en los últimos años, de forma que cada vez se acota más a los meses de julio a septiembre. Mayo y octubre se consideran meses de temporada baja mientras que junio y septiembre están experimentando cada vez un mayor retroceso en sus indicadores turísticos. La explotación de los meses invernales también ha descendido.
Los hoteles que sólo abren en temporada alta han experimentado una reducción de sus periodos de apertura. Las grandes cadenas han reducido el número de hoteles abiertos en los meses intermedios, retrasando su apertura hasta entrado el verano, y los hoteles que están abiertos todo el año observan una caída marcada de la ocupación y los márgenes de beneficio fuera de la temporada alta.
Entre 2002 y 2006 bajó la cantidad total de establecimientos abiertos, a excepción de los meses de julio, agosto y septiembre. Las plazas ofrecidas presentan el mismo comportamiento y el descenso es más acusado en mayo y octubre. También en verano ha caído la ocupación, a excepción de agosto.
Estos niveles se calculan sobre la planta hotelera abierta, pero si se hiciese sobre la planta total incluyendo los hoteles cerrados, el resultado serían aún más dramático.
Como causas de esta reducción se apuntan factores internos, como una escasa oferta de actividades complementarias, la falta de coordinación entre el Consell y los ayuntamientos y una estrategia no adecuada de la promoción. Entre los factores externos apunta el crecimiento de otros destinos cercanos y la escasez de conexiones aéreas.