IBIZA | PEP RIBAS
La puesta en marcha de un plan que permita mejorar las conexiones aéreas de la isla de Ibiza, con el aumento de líneas y frecuencias y el abaratamiento de su coste, supondría una inversión de las administraciones de 1,5 millones de euros. Es la cifra que aporta la empresa Deloitte Zabir en su estudio de conectividad que le encargó el Consell Insular.
El estudio, que el Consell dio a conocer el jueves a organizaciones empresariales y sindicales, considera que este importe tendrá su correspondiente retorno, por lo que fomentarlo no debe ser considerado como un gasto, sino como una inversión. Los redactores del estudio proponen llegar a acuerdos con las compañías aéreas para que éstas promocionen el destino aumentando la oferta de plazas.
Para solucionar los problemas del transporte aéreo de pasajeros se persiguen tres objetivos básicos: Una reducción del coste de los billetes para el usuario final; conseguir un aumento de las frecuencias y la apertura de nuevas rutas, y fomentar la competencia para atraer a nuevas compañías al mercado insular en las conexiones nacionales.
El actual sistema de subvención pública de los pasajes se considera negativo, dado que por una parte obliga a las compañías a aplicar unos precios más elevados, lo que perjudica a los usuarios, y por otra beneficia a las más caras, en detrimento de las que se presentan en el mercado con precios bajos.
En época de crisis como la actual este sistema no genera demanda hacia las islas menores. En consecuencia, se propone en vez de una subvención porcentual, un sistema de ayuda fija modulada, de forma que la aportación estatal sea mayor cuanto menor sea el precio ofrecido.
En materia de desestacionalización del turismo, los redactores del estudio han observado que Ibiza genera una escasa demanda en temporada baja, dado que el destino está asociado al ´sol y playa´ y al ocio nocturno propios del verano y no se percibe como destino de los viajeros independientes durante el invierno. Esta escasa demanda motiva que el destino no sea atractivo para las compañías de bajo coste ni para las empresas que invierten en turismo no estacional.
El estudio propone políticas coordinadas, tanto para mejorar la oferta como para aumentar la demanda. En este punto sugiere reposicionar la imagen de la isla en los segmentos de sol y playa y de turismo senior y desarrollar la posición en segmentos menos estacionales (golf, congresos, turismo rural, cultural, deportes, etc.); aprovechar y promocionar convocatorias ya existentes en temporada baja y crear productos de turismo de invierno.
Por el lado de la oferta se propone una mejora de los recursos disponibles (golf, congresos, bienestar, náutico), incentivar la inversión privada en negocios turísticos no estacionales e incrementar el establecimiento de líneas aéreas de bajo coste en los meses no estivales.
A la reunión del jueves en el Consell no acudió ningún representante del PP. Este grupo difundió ayer un comunicado en el que considera que no haber sido invitado supone un «desprecio del señor Tarrés a la oposición». El PP recuerda que en julio de 2008 propuso un gran pacto para paliar los efectos de la crisis y que esta propuesta fue rechazada y cree que la invitación de Tarrés a sumarse a un acuerdo global «llegará tarde y mal».