IBIZA | RAÚL SÁNCHEZ
Ibiza se volcó ayer por la tarde para apoyar a las familias de Jérôme Grandmougin y de David T. S., los dos jóvenes que sufrieron un accidente de moto el domingo por la noche. Jérôme falleció casi en el acto y David resultó herido grave. No obstante, su estado mejora notablemente y ayer salió de la UCI y ahora está ingresado en planta en la Policlínica de Nuestra Señora del Rosario. Ayer se enteró de la muerte de su «amigo del alma», según explicó su madre, Edu Sánchez.
Más de 500 personas se concentaron sobre las seis en Vara de Rey, quizá más, ya que no hay datos oficiales. Los familiares solicitaron autorización para la manifestación por la mañana, pero no fue concedida, ya que hay que hacerlo con un plazo de diez días de antelación. No obstante, las fuerzas de seguridad no pusieron problemas y la manifestación, que discurrió por Vara de Rey, por Ignasi Wallis y por Isidor Macabich, llegó al juzgado media hora después.
«Si hay que pagar una multa lo haremos entre todos», explicaba la madre de David, aunque no cree que finalmente les multen. «No quiero hablar de justicia, hay muy buenos profesionales», dijo en un improvisado discurso subida en el monumento a Vara de Rey la madre de Jérôme, con una entereza conmovedora. «Escoged bien con quién subís en un coche, hay conductores peligrosos», añadió, dirigiéndose a los cientos de jóvenes que fueron a la manifestación.
Tras un recorrido de unos 20 minutos con una pancarta portada por familiares y amigos de Jérôme y de David, en la que se podía leer: «Pedimos justicia. 11-10-09. La tendremos siempre en el corazón», los manifestantes llegaron al juzgado.
La concentración se convirtió en una especie de velatorio. Jóvenes y mayores iban pasando para dar el pésame a los padres de Jérôme y depositaban velas rojas encendidas a la puerta del edificio judicial. Los manifestantes mostraron gran respeto hacia las familias y el dolor fue la nota predominante, interrumpido sólo por aplausos a los discursos de la madre del joven fallecido.
«Era muy buen chaval, hemos firmado todos en su mesa y hemos escrito: Jérôme siempre estarás entre nosotros», comentaban entre lágrimas Mónica y Nuria, dos jóvenes de 15 años. Jérôme tenía 16 años. Estas dos chicas eran amigas del fallecido y le conocían desde hace un año, cuando empezó a ir a clase al curso 4ºC de ESO del instituto Sa Blanca Dona.«Ahora me dan miedo las motos», comentaba otra joven, Sara, de 15 años. «Es una lástima y una injusticia», añadía, resumiendo el sentir general. «Era muy bueno», comentaban por su parte Carla y Andrea, otras dos compañeras.
En la manifestación se echó en falta la presencia de autoridades políticas. Sólo apareció por allí el comisario de Policía, Estanislao Pérez Gago. «No hay problema aunque no tengan permiso», explicó Pérez. A las siete los manifestantes se fueron retirando poco a poco a sus casas.
(Vídeo de la manifestación en www.diariodeibiza.es).