IBIZA | R. S.
Un hombre puede ser condenado a siete años de prisión por abusar presuntamente de dos niñas que tenían diez y once años de edad, respectivamente, en el momento de los hechos. El Ministerio Público solicita en su escrito de acusación seis años de cárcel para S. R. D. L. por un delito de agresión sexual y un año más por otro de exhibicionismo.
Además, en la vista oral que se celebrará el miércoles a las 12,30 horas en el juzgado de Ibiza, la Fiscalía tiene previsto pedir que el acusado indemnice con 6.000 euros a una de las niñas y con 2.000 euros a la otra, por los daños morales sufridos.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Balears se desplazará a Ibiza la semana que viene. En este juicio el fiscal pedirá también que el acusado esté dos años alejado de las pequeñas a una distancia superior a cien metros.
Aparte del testimonio del acusado, de las niñas y de los familiares directos, está prevista la exposición de un informe elaborado por el Instituto Anatómico Forense de Ibiza y que dos médicas comenten otro informe pericial psicológico sobre el acusado.
S. R. D. L., que estuvo privado de libertad algo más de dos meses por esta causa (entre el 21 de mayo y el 31 de julio de 2008), recibió a las niñas en su domicilio. Las pequeñas iban a buscar a su hijo para jugar. El acusado invitó a las pequeñas a subir a su casa, en Vila, y les dijo que podían esperar allí a su hijo.
Mientras las pequeñas estaban en el salón el acusado, «con ánimo libidinoso», según el escrito de acusación del Ministerio Público, pidió a las niñas que hablaran de sexo en su presencia. A continuación las llevó al dormitorio de sus hijos mientras les decía: «Venid que os voy a enseñar una cosa», siempre según la acusación.
En el dormitorio el acusado se bajó los pantalones y los calzoncillos y mostró sus genitales a las pequeñas. Ante esta situación una de las niñas salió corriendo de la habitación, pero el imputado, «llevado por la intención de satisfacer sus deseos sexuales», impidió que escapara, interponiéndose entre ella y la puerta, según consta en el escrito de acusación.
Tras obligar a la niña a permanecer en la habitación S. R. D. L. le pidió que le tocara el pene. La pequeña se negó, momento en el que el acusado comenzó a manosearla en la parte genital por encima de su ropa interior, explica el Ministerio Fiscal.
Temor y desasoiego
El acusado conminó a las niñas a que no comentaran nada de lo sucedido. «Como digáis algo a vuestros padres os vais a enterar», les amenazó. Esta situación les originó un estado de temor y de desasosiego, según el escrito de acusación.