IBIZA | A. F. F.
El Consell Executiu dio el visto bueno al proyecto de interconexión de las tres desaladoras con que contará la isla, con dos nuevas arterias previstas para hacer llegar el agua a Sant Josep y Sant Joan. El proyecto, presentado por la Agencia Balear del Agua y la Agencia de Calidad Ambiental de las islas –a través de una encomienda del gestión del Gobierno central, que aporta más de 13 millones de euros–, recibió el informe favorable de los cuatro departamentos del Consell que debían pronunciarse al respecto. De todos modos, cada uno con sus propias prescripciones que deberá cumplir el proyecto antes de salir a licitación.
El departamento de Mobilidad y Medio Ambiente, en su pronunciamiento, estima que la interconexión se puede considerar una «infraestructura imprescindible para la prestación de servicios esenciales de interés público» y por ello permite que las tuberías pasen por la franja exterior del dominio público de las carreteras por las que transite –entre ellas el segundo cinturón de ronda– ocupando un máximo de un metro de ancho. También impone otras condiciones como que en el tramo que llegará hasta Sant Joan se seguirá el trazado definitivo de la ampliación de la carretera. Además, aunque no se solicitó en el Estudio de Impacto Ambiental, la conselleria que dirige Albert Prats exige la redacción de un Plan de Vigilancia Ambiental para evitar riesgos para el entorno tanto para las obras como para la posterior entrada en servicio de la interconexión.
Por su parte, el departamento de Agricultura y Patrimonio observa que las tuberías atravesarán varios núcleos rurales declarados Bien de Interés Cultural, entre los que cita el de Santa Gertrudis, aunque no prevé que la obra tenga un impacto sobre su integridad. También prescribe que, por el elevado volumen de tierras que está previsto remover, se realice un seguimiento arqueológico de los trabajos ante la posible aparición de yacimientos aún por descubrir.
Por su parte, la conselleria de Política Territorial y Paisaje advierte de que las tuberías atravesarán una zona declarada ANEI en más de la mitad del ramal previsto hasta Platja d´en Bossa y advierten de que también circulará por zonas de riesgo de inundación en las áreas de sa Carroca y el monte de Can Pilot. En el ramal de Sant Rafel se avisa de la presencia de áreas de prevención de incendios. Por todo ello, el departamento que dirige Miquel Ramon es favorable al proyecto aunque insta a la constructora que lo ejecute a adoptar las medidas adecuadas para minimizar cualquier impacto territorial. También informa al Govern de que las proyecciones de población que hace para Sant Josep en 2031 (en base a lo cual se estima la demanda de agua desalada) ya se han superado en la actualidad.