IBIZA | P. R.
El empresario Miguel Millán, representante de la dirección del bar El Soto de Vila, aseguró ayer que su local está insonorizado y que las últimas mediciones sonométricas efectuadas por la Policía Local han resultado negativas, lo que supone que no se sobrepasa el límite de decibelios establecido en las ordenanzas municipales.
Millán respondía así a los vecinos del local, que han interpuesto varias denuncias por ruidos que causan numerosas molestias a su familia a su familia y le producen trastornos del sueño y dolencias que requieren medicación.
El representante de la empresa denunciada asegura que no es cierto que haya sido manipulado el limitador de sonido que ha instalado en el local a instancias de la Policía e incidió en que la última medición, efectuada el pasado día 9 de octubre, resultó negativa. «A partir de las informaciones publicadas, la gente pensará que avasallamos la intimidad de esa familia, pero las mediciones que han dado negativas son de medio o un decibelio, que es menos que el sonido del silencio», afirmó Millán.