IBIZA | FERNANDO DE LAMA
«Cuando conoces esta profesión es muy bonita, aprendes los nombres de las plantas, cómo se trabaja con ellas y su utilidad», afirma Saray mientras sus hasta ayer compañeros de taller asienten. «Hemos aprendido mucho, no sólo trabajo forestal, también horticultura, apicultura, diseño de jardines... en la finca y formación básica en la escuela», sigue Mohamed. Ahora todos se enfrentan al mundo laboral, formados y con ganas, aunque como remata Elio, «está muy complicado». Ellos tres, junto a Erika, Juan Antonio, Iván, Javier y Mónica recibieron ayer sus diplomas después de dos años trabajando en la finca municipal de Cas Llaurador.
Este terreno de cuatro hectáreas y media pertenece al Ayuntamiento de Santa Eulària desde los años 80, pero estaba abandonado, el bosque había invadido por completo las zonas agrícolas y la casa payesa, aún en ruinas, ni se veía. Hoy está libre de maleza y en perfecto estado, con un huerto y zonas acotadas para la plantación.
En los últimos dos años, los jóvenes, de entre 16 y 25 años y desempleados, se han formado y han recibido un salario trabajando. «En general –explica la directora, Carina Escandell, antes de la entrega de diplomas– han aprendido el manejo de la tierra y han restaurado la finca y los viveros, pero, además, han recibido módulos complementarios de horticultura ecológica, paisajismo, plantación de frutales, poda en altura... otros como seguridad e higiene e informática, y hemos trabajado en habilidades sociales para facilitar su inserción laboral».
Más emocionada, en la entrega de diplomas recordaba los inicios: «Empezamos como en las pelis americanas, queriéndonos poco, pero al final todo ha acabado muy bien. Vosotros habéis aprendido y yo he aprendido mucho de vosotros, os lo agradezco. Lo importante es que esto no se acabe aquí y que tengáis ganas de seguir».
Algo en lo que también incidió el alcalde de Santa Eulària, Vicent Marí: «Este es un proyecto muy importante para el Ayuntamiento por vosotros, porque los conocimientos que habéis adquirido os irán muy bien en vuestras vidas. Es muy importante que os sigáis formando, porque a mayor formación tendréis oportunidades para mejores empleos».
Módulo agrícola
Ha sido la primera edición de este taller de trabajo forestal, cofinanciado por el Ayuntamiento, la conselleria balear de Trabajo y el Fondo Social Europeo, pero ya se ha puesto en marcha otro complementario, una Casa de Oficio, llamada Es Llaurador II, que comenzará a funcionar en noviembre. Se trata de otra actividad para jóvenes desocupados de entre 16 y 25 años que durará un año y cuyas clases se impartirán en la finca y en la escuela municipal de formación. «Ahora que la zona está limpia, el nuevo módulo se basará en el trabajo agrícola –informó ayer Alicia Torres, directora de la escuela–. La idea es que en el futuro la finca se convierta en una zona recreativa. Es un proyecto a medio-largo plazo, queda mucho trabajo».
Para ello, además de la restauración de las zonas de cultivo se pretende rehabilitar la casa payesa también a través de una escuela taller para mayores de 18 años, aunque todavía no tiene una fecha. De momento, la carretera que asciende al cementerio nuevo de Santa Eulària ha mejorado mucho su aspecto.