IBIZA | A. F. F.
La juez Clara Ramírez, titular de la sala de lo Penal número 1 de Ibiza, decretó ayer la absolución de un empresario de la construcción al que un antiguo empleado que sufrió un accidente en una obra acusaba de un delito contra los derechos de los trabajadores consistente en incumplir la obligación de hacer respetar las normas de seguridad en el trabajo a sus empleados.
El denunciante se avino a retirar los cargos a cambio de una indemnización de 26.000 euros que recibirá en un máximo de tres meses. La magistrada falló la libre absolución tras este acuerdo, alcanzado entre la acusación particular, ejercida por el empleado accidentado, y la defensa del empresario y del responsable civil de la obra en la que sucedió el percance en el que resultó herido el trabajador.
Al parecer, durante unas obras en la calle Joan Xicó de Cala Gració en abril del año pasado, el trabajador se subió a un andamio que estaba en el interior de la construcción. Según figura en la denuncia, la estructura estaba apoyada en el encofrado del inmueble, un edificio de adosados, que todavía no estaba lo bastante seco como para ser considerado seguro y que se vino abajo.
El obrero, de 43 años, pasó ingresado ocho días en el hospital a consecuencia de las heridas, de las que tardó otros 300 días en restablecerse totalmente. A consecuencia del accidente, según consta en el caso, ha perdido un 40 por ciento de la movilidad de un hombro, como principal secuela. El Ministerio Público no presentó acusación en este caso, ya que la denuncia fue interpuesta en octubre, seis meses después del accidente, con lo que la Inspección de Trabajo no pudo revisar la seguridad de la obra porque ésta ya había concluido.