IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El Ayuntamiento de Sant Josep no va a desclasificar en la nueva versión de su normativa urbanística los terrenos inestables de sa Caixota que se vinieron abajo ahora hace cuatro años y que provocaron el desplome del bloque de apartamentos El Residencial y la ruina de algunos chalés, porque así lo impide el Plan Territorial Insular. El concejal de Urbanismo, Josep Antoni Prats, asegura que la idea del Consistorio es imponer «unas condiciones muy estrictas que hagan imposible que allí se pueda edificar» a pesar de que mantenga su condición de suelo urbano.
No obstante, el edil de Urbanismo no cierra definitivamente las puertas a la posibilidad de que se pueda reconstruir la zona del deslave al afirmar que cree que con las medidas que decida el Consistorio será «imposible» volver a levantar viviendas «a no ser que haya un técnico que diga que es capaz de hacerlo». «De todos modos, no me imagino esta situación», puntualiza Prats.
El responsable del área de Urbanismo de Sant Josep indica que «muy pronto» las nuevas Normas Subsidiarias del municipio van a salir por segunda vez a exposición pública debido a que se han incorporado «cambios sustanciales» con respecto al primer documento aprobado como consecuencia de las alegaciones presentadas por los ciudadanos. Sobre sa Caixota, Prats asegura que todavía no se ha tomado una decisión a la espera de que el Consistorio reciba «asesoramiento técnico» sobre cuál es la mejor de las distintas alternativas que se manejan, aunque no quiso especificar más, para adoptar «una decisión política». «Técnicamente se puede dejar como suelo urbano. No podemos pasarlo a rústico porque el PTI no lo contempla, pero a la hora de planificar este espacio se pueden hacer diversas cosas», insiste, pero sin dar más detalles.
En la primera versión de las nuevas Normas Subsidiarias, el Consistorio declaraba el área del acantilado que se vino abajo como «espacio libre» y contemplaba compensar a los propietarios afectados con el traslado de sus derechos edificatorios a otra parte de la misma urbanización Vista Alegre. «Ahora hay que ver si se han encontrado estos espacios y dónde. Si no ha sido así habrá que ver por qué opción nos decantamos», dice el edil, que subraya que, en principio, no se prevé que los terrenos mantengan la misma calificación que tenían antes del corrimiento de tierra sin ninguna condición especial.
El Ayuntamiento planteó a los propietarios buscar una nueva ubicación en la urbanización para evitar el pago de indemnizaciones. No obstante, los afectados han presentado alegaciones en contra de ello e insisten en defender su derecho a poder reconstruir sus viviendas en los mismos solares adoptando medidas técnicas que garanticen la estabilidad del terreno. La Junta de Compensación de la urbanización no se pone de acuerdo, no obstante, en compartir los gastos de la ejecución de estas actuaciones de consolidación de la ladera.