IBIZA | ALBERTO FERRER
Cáritas prevé entregar 2.800 lotes de alimentos hasta final de año, un 131 por ciento más que en todo 2008, aunque no les salen las cuentas porque las donaciones que reciben de la Fundación Banco de Alimentos están muy por debajo de las necesidades de la isla, según el delegado episcopal de la entidad eclesiástica, Miguel Ángel Sánchez.
De hecho, de las 40 toneladas de alimentos que solicitaron desde Ibiza para la demanda prevista hasta final de año sólo se han recibido diez toneladas en el envío llegado a Ibiza a finales de septiembre, que se empezó a repartir hace unos días en la isla, y se espera que les entreguen otras diez toneladas en noviembre. Cáritas informa de que a mediados del mes que viene se agotarán las existencias. Como mucho, este año se recibirá la mitad de lo que se necesita, aunque «no está asegurada ni la cantidad ni la regularidad de los envíos», comenta Sánchez.
Según datos de la entidad, 2009 terminará con 3.920 usuarios atendidos con estos lotes que hasta finales de septiembre se habían entregado a 2.870 personas, 1.176 más que en todo el año pasado y 2.200 más que en 2006, cuando el total de lotes entregados fue de 552. Esto quiere decir que el número de personas que han tenido que recurrir a esta ayuda para su subsistencia se ha multiplicado por cuatro en sólo tres años. La entidad estima que de cada lote que se entrega se benefician más de cuatro personas y, como promedio, cada usuario solicita tres lotes.
Se da la circunstancia de que, por un acuerdo de la Mesa Contra la Exclusión Social –que integra a las administraciones insulares y a las entidades que trabajan con los menos favorecidos– Cáritas centralizará el reparto de alimentos a las familias en todos los municipios de la isla. Así que si la llegada de ayuda del Banco de Alimentos no cubre la demanda se puede producir el desabastecimiento de los lotes de productos básicos que se entregan.
"No es suficiente"
Adelantándose al problema, ya que Sánchez da por seguro que lo recibido «no es suficiente», Cáritas solicita a los isleños, especialmente a las empresas de alimentación, que colaboren haciendo entrega de productos envasados y no perecederos. También recuerda que la organización dispone de medios «para recoger grandes cantidades». El almacén insular de alimentos, que financia la Administración y gestiona la entidad eclesiástica, se está instalando en una nave del polígono de Montecristo, donde se centralizarán las peticiones de los servicios sociales municipales y de las delegaciones parroquiales de Cáritas, ya que todos los usuarios han de contar con una hoja de derivación de la entidad o de los servicios sociales de atención primaria.
En febrero de este año se solicitaron a la Fundación Banco de Alimentos unos 275 lotes para atender a un millar de personas, teniendo en cuenta que inicialmente sólo se distribuían en Vila, donde no se disponía de capacidad para almacenar una cantidad mayor. Con la extensión de la red a toda la isla se han encontrado con que en mayo hubo que suspender las entregas por falta de existencias.
38 toneladas
La red insular tendrá puntos de distribución en Ibiza, Sant Antoni, Santa Eulària –donde se atiende también a la población de Sant Joan– y Sant Jordi, que empezará a operar este mes. En lo que va de año se han repartido ya 38 toneladas de alimentos –con un valor cercano a los 100.000 euros– y se espera alcanzar las 58 hasta final de diciembre. En Vila se han entregado 1.404 lotes, 255 en Portmany y 421 en la Villa del Río.
Los usuarios son, principalmente, inmigrantes, familias monoparentales, personas sin techo y, desde este año, «ibicencos y personas normalizadas que nunca pensaron que se verían en la necesidad de pedir comida», comenta el delegado. Se trata de casos en los que el desempleo y las deudas familiares (alquileres o hipotecas), han empujado a pedir ayuda. El mayor número de demandas de estos lotes se concentra entre los meses de noviembre y abril.