PALMA | EUROPA PRESS
El pacto de gobierno del Ejecutivo autónomo quedará definitivamente roto el jueves en el Parlament balear si el PSIB-PSOE y Unió Mallorquina (UM) votan una transacción en la ponencia del llamado decreto Nadal, destinado originalmente a facilitar inversiones turísticas en infraestructuras ya existentes, para cambiar el proyecto del campo de golf de Son Baco (Campos) por el desarrollo de una urbanización adyacente. Así lo aseguraron ayer fuentes del Bloc per Mallorca, que indicaron que, a pesar de las informaciones publicadas ayer, en las que se anunciaba un principio de entendimiento, «no hay acuerdo entre los socios del pacto para continuar adelante», porque esa coalición no acepta los términos, que supondrían la realización de «un urbanismo a la carta por ley». Según precisaron las fuentes, la enmienda transaccional a la presentada por UM «a espaldas de sus socios de gobierno», que permite intercambiar Son Baco por 3.500 plazas hoteleras en el mismo municipio, supone una «aberración» de la que «no participará» el Bloc. Afirmaron que «se debe retirar» para continuar con el pacto.
Después de hacerse pública la amenaza, los líderes de PSIB, UM y Bloc se reunieron ayer por la tarde en la sede del Govern para tratar de acercar posturas y consensuar una salida que permita cerrar un acuerdo y recomponer el pacto roto desde que la formación mallorquina abandonó hace un par de semanas el Consell de Mallorca. La reunión finalizó sin lograr ningún acuerdo.