IBIZA | REDACCIÓN
Esta es una de las principales conversaciones que mantienen Francisco Correa y Josep Torres, el 31 de octubre del año pasado. Empieza comentando los intentos de ocultar visualmente las partes construidas de más en la casa de Sant Vicent. Torres afirma que es inútil tapar nada porque los celadores ya lo han fotografiado todo. Correa le pregunta qué tal va el asunto.
–Torres: «Pues, pues jodido, porque queríamos intentar tapar cosas de lo que sea, pero... pero no, porque el Consell, que es quien ha denunciado, pues ha enviado un reportaje fotográfico al Ayuntamiento de cómo está la obra. Entonces, no tiene sentido tapar lo que se pudiera haber tapado y entonces lo que...
–Correa: Y el reportaje fotográfico, de arriba ¿no?
–T: No, no. De todos los lados de la casa, de abajo, de todo.
–C: Ah, o sea que...
–T: Habían ido hace quince días o así a hacer eso, ese trabajo.
–C: Ah, fueron ahí.
–T: Entonces, el Consell ha enviado...
–C: Pero estaba todo tapado antes de acabar la obra.
–T: Sí, sí, estaba tapado, lo de debajo de la piscina, sí, no lo están...
–C: Lo del gimnasio también.
–T: Todo esto estaba tapado pero bueno, hay lo que hay, no se puede camuflar nada, es así.
–C: No, no, es así, porque así lo decidimos.
–T: Sí, sí. Yo intentaré... he estado intentando hablar con el aparejador del Ayuntamiento, pero no he conseguido hablar con él, porque en teoría lo que toca ahora es que venga el aparejador a ver la obra y diga que todo está de acuerdo con el proyecto y que se puede seguir.
–C: Vale. Y tú no has visto al pobre hombre este.
–T: No, no, no, no he conseguido ni hablar con el Ayuntamiento, por la tormenta o lo que sea, se han caído las líneas y no, no...
–C: Yo creo que la clave es que vayas a verle al tío ¿no?
–T: Claro... No, si es lo que me dijo el secretario. Que preparáramos un escrito que ya he preparado y que ha entrado Manolo ayer y que después ellos enviarán al aparejador a ver la obra y ya está. Y lo que quiero es ir con el aparejador para si está bien...
–C: ¿Y por qué no has ido al Ayuntamiento?
–T: ¿Perdón?
–C: ¿Que por qué no te has acercado al Ayuntamiento?
–T: Porque esto hay que hablarlo más discretamente, no hay que hablarlo en público.
–C: Pero coño, le vas a ver al tío y le dices: vamos a tomar un café.
–T: No, no, no lo sé.
–C: Tío, tienes que ir, el tío no te va a llamar.
–T: No, pero yo lo estoy llamando. Lo vuelvo a llamar sin ningún problema.
(...)
–T: Es que el Consell, Urbanismo, está en manos de Izquierda Unida ¿no? Entonces sitemáticamente invade, invade no, invade a los ayuntamientos con denuncias sobre muchas obras ¿no? ¿Por qué? Porque el Consell tiene personal y tiene infraestructura y los ayuntamientos no. Entonces envían a tres o cuatro celadores a dar vueltas por la isla...
–C: Pero ¿hago la gestión con Izquierda Unida? No, todavía no ¿no?
–T: No, todavía no.
–C: Vale, porque tenemos ahí al Máximo, al número uno, para que llame a Ibiza y diga: oye, no toques los cojones aquí.
–T: ¿Quién es el Maxi?
–C: El máximo mandatario.
–T: Ah, el...
–C: El número uno. Para que llame aquí y diga: no toques los cojones aquí ¿eh?
–T: Vale.
–C: Ahí funciona mejor que en otros partidos. Ahí se ponen firmes todos ¿eh? Es mucho más interesante hacer negocios con IU que con el PSOE o el PP, que lo sepas.
–T: Oye, pues escucha, antes de que se enmierde demasiado, hacer esta llamada, si tiene efecto, puede funcionar muy bien.
–C: Bueno, yo no lo sé. Primero me dijeron que había que agotar la vía normal, que si el aparejador manda al Consell diciendo que está dentro de la legalidad la licencia, no agotamos ese cartucho de momento. Es lo que tú me dijiste el primer día y yo estoy de acuerdo también.
–T: Vamos a guardarla un par de días y a ver cómo lo ve este tío.
(...)
–T: Este aparejador también trabaja muy malamente ¿eh? También sabe que estas cosas se hacen, pero en fin, si el problema...
–C: Por eso te digo, si al tío le llevamos ya un Rolex, un buen regalo, y el tío dirá: bueno, venga ya. O esperamos. Eso tú tienes que manejarlo.
–T: Esperamos.
–C: Pues tú me llamas cuando tengas... Pero ocúpate, Torres, por favor, que yo no te he dado el coñazo en la casa en cuatro años.
–P: Pero si me estoy preocupando.