IBIZA | A. P.
Una de las primera conclusiones surgidas de la mesa redonda que tuvo lugar ayer en Can Ventosa, en el desarrollo de las II jornadas pitiusas Pro Salud Mental, fue la necesidad de construir en Ibiza una residencia con capacidad para una decena de personas que sufran crisis por algún tipo de trastorno psicopatológico, según explicó ayer el psiquiatra Juan Larbán, presidente de la Asociación para la Docencia e Investigación en Salud Mental en Ibiza y Formentera, que organiza las jornadas.
«Hace falta un centro de este tipo porque ahora los pacientes con crisis son atendidos en Can Misses y a las dos o tres semanas salen y los tienen que soportar la familia. No tenemos un centro que permita ahora hacerse cargo de este tipo de pacientes subagudos y la isla debería contar con uno», recalcó Larbán.
También resulta «imprescindible» en Ibiza una unidad comunitaria de rehabilitación. Existe en la isla un centro ocupacional del Consell, «y está ejerciendo funciones de rehabilitación, que no le corresponden. En cambio precisamos de una unidad específica para la rehabilitación psicosocial, que resulta fundamental para la inserción laboral», reseñó el psiquiatra.
La mesa redonda, que también estaba formada por el coordinador de Salud Mental de la red balear, Jaume Morell; el representante de un centro de orientación educativa de Palma, Boro Miralles, además de las presidentas de Apfem, Irene Escandell y de Deforsam, Maria Furniet, consideró asimismo necesario que los psiquiatras lleven a cabo sus guardias en el hospital y no en sus casas, «como se hace ahora», destacó Larbán. «Cuando existe una urgencia psiquiátrica es preciso que el profesional esté ubicado en el mismo hospital para poder atender adecuadamente cualquier crisis psicopatológica urgente», subrayó Larbán.