IBIZA | J. LL. F.
El arquitecto Josep Torres aseguró ayer a este periódico que la casa de Correa «no tiene ningún problema, ni ninguna denuncia de infracción urbanística, ni ninguna historia». Únicamente, relató, «se omitió el trámite de pasar el expediente por la dirección general de Litoral».
Al preguntarle por qué no reaccionó advirtiendo a Correa del delito que suponía intentar sobornar al aparejador municipal, Josep Torres contestó: «Quien conoce a Correa sabe que expresiones de este tipo se pueden interpretar humorísticamente, como una chorrada, una fantasmada».
En relación a sus esfuerzos por tapar y camuflar las partes construidas ilegalmente en la vivienda de sa Cala, el arquitecto negó haber realizado estos intentos, pese a lo que consta en sus conversaciones grabadas por la Policía (ver transcripción en esta página). «No es que hubiera que taparlo. Eran intervenciones de futuro, por si más adelante, si esta casa se amplía, se hacían esas cosas». Aseguró que las estructuras que se intentaron tapar «no están hechas», pero cuando este periódico le leyó sus propias palabras al respecto en las conversaciones grabadas por la Policía, contestó: «No sé a qué se refieren».
También confirmó que tanto él como Correa tenían interés en continuar construyendo, a pesar de que estaba vigente en esa temporada el bando municipal que suspende las obras en verano. «Que te paren la obra en esos momentos es una putada y por eso intentamos agilizar un informe», señaló.