IBIZA | ALBERTO FERRER
El Servei d´Ocupació de les Illes Balears (SOIB) oferta 1.000 plazas de estudio en alguno de los cursos de formación que realizará en los centros adheridos de Ibiza. La consellera balear de Trabajo, Joana Barceló, se muestra «segura» de que un porcentaje alto de los alumnos que lo sigan encontrará un empleo. En total, se ofertan 53 cursos –tres menos que el año pasado–, que le costarán a las arcas públicas 1,8 millones de euros –800.000 euros más que en 2008–.
Serán más densos que otros años, explicó la consellera, porque la formación que se reciba certificará la capacidad del trabajador «en todo el Estado» en el 55 por ciento de títulos. Por eso, si antes muchos cursos no pasaban de las 20 horas, ahora la mayoría superan las 200 e incluso algunos rebasan el millar, como el de educador infantil, con 1.240 horas lectivas.
Marcel·lí Fernández, responsable del SOIB, insistía ayer en la idea de que este programa de formación se ha «ajustado mucho» a la demanda de empleo que se ha estimado a través del contacto con los agentes sociales de cada isla. «Hemos salido a buscar qué ofertas de trabajo teníamos sobre la mesa», dijo, y el resultado es que hay sectores en los que todavía se genera empleo como el asistencial, por el desarrollo previsto de la ley de dependencia; la educación infantil y el sector de las energías renovables. Además, se mantiene la demanda de personal especializado en la hostelería y las nuevas tecnologías.
Fernandez insistió en que la mejor vía para salir del paro es la de la formación, aunque reconoció que durante años, el SOIB se ha dedicado a «inundar el mercado de auxiliares de contabilidad y con formación introductoria en informática, ofimática e Internet», un perfil que asegura que ahora abunda en la cola de demandantes de empleo. Este tipo de cursos transversales se reducen al 10% del total de plazas que se ofertan este año, mientras que el «85% de títulos se corresponden con los sectores considerados estratégicos» por el Govern, en los que se prevé un aumento de puestos de trabajo.
En cada curso se han reservado a parados ocho de cada diez plazas, mientras que las dos restantes se destinan a personas que quieran mejorar su formación con vistas a reorientar su carrera o progresar en sus empresas «mejorando su nivel de ocupabilidad».
Incluso el volumen de titulados se ha ajustado a la demanda prevista: «Si necesitamos 200 cuidadores de ancianos, no formaremos a 2.000», reiteró Fernández, «preparamos a las personas que el mercado puede asumir».
También se ha hilado muy fino en los campos en los que se oferta formación: «Hay un curso de especialista en lenguajes estructurados y seguridad de sistemas porque el sector lo demanda». Este ajuste impide, además, que se creen falsas expectativas en la sociedad.
Esa «´oreja´ puesta» en las necesidades de la patronal se mantendrá a lo largo del año, insistió Barceló, que dice que lo que se pretende evitar es que las empresas de las islas tengan que contratar fuera por falta de trabajadores cualificados. Para evitarlo, se ha abierto una convocatoria específica por la que las empresas o agrupaciones de empresas podrán solicitar un contingente de personas formadas en cualquier ámbito ante el SOIB, que se ocupará de proporcionarlo asumiendo los costes.
Esta idea ya se ha probado de manera experimental en Ibiza, donde se demandaban a 12 personas formadas en seguridad y salvamento marítimo para integrar la dotación de embarcaciones para excursiones turísticas tipo ´golondrinas´. Este año se han puesto en marcha los cursos de frío y calor profesional, en los que las empresas instaladoras tenían problemas para encontrar a técnicos acreditados. Tras su paso por alguno de los cursos, el SOIB hará un seguimiento de la integración laboral de cada usuario.
Barceló admitió que el próximo invierno será «muy duro» para los parados de las islas. La consellera considera «estructural» el desempleo en la contrucción, porque no se volverá a los niveles de actividad anteriores a la recesión. Mientras, la situación del sector servicios, con una estacionalidad agravada este verano en la hostelería y el turismo, considera que se puede aliviar con una mejor formación y atendiendo a las personas sin derecho a subsidio, que serán 17.470 en Balears.
En Ibiza se han recibido 687 consultas sobre las ayudas de 420 euros del Gobierno de las que 117 se han aprobado ya.