PALMA | EFE
El fiscal ha rebajado ligeramente –de 24 años y tres meses a 24 años– la petición de prisión para el ex concejal de Palma del PP Javier Rodrigo de Santos, quien ha sostenido en la última jornada del juicio que los menores presuntamente abusados por él «mienten».
El juicio por abusos sexuales iniciado el pasado lunes contra De Santos finalizó ayer en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma con las conclusiones definitivas del fiscal y de la defensa, así como con la última palabra del acusado.
El fiscal ha modificado su escrito de acusación y ha rebajado en tres meses la pena pedida para De Santos, quien se enfrenta a cuatro delitos de abusos sexuales a tres hermanos (dos de ellos menores y uno de 18 años en el momento de los hechos), uno de corrupción de menores y otro contra la salud pública.
En sus conclusiones, el fiscal reiteró la atenuante de intoxicación por drogas para todos los delitos y ha incluido la de embriaguez para uno de ellos, al tiempo que insistió en un delito contra la salud pública por no quedar probado que De Santos administró «popper» a un menor. Para el fiscal, existen «suficientes elementos» que «avalan la credibilidad absoluta de todos los menores». En concreto, indicó que los menores no tenían «móviles» para acusar a De Santos ni mostraban «tendencias fantasiosas» en su relato, al tiempo que apuntó que las contradicciones mostradas ante los peritos «no tienen la relevancia suficiente».
Ni rencor ni animadversión
«Tampoco consta rencor, animadversión, odio, resentimiento, enemistad o enfrentamiento (...) que prive a la declaración de la necesaria actitud que pueda generar incertidumbre», añadió el fiscal, que expuso sus argumentos durante cerca de una hora.
En su uso de la última palabra, De Santos defendió su inocencia argumentando que le parece «impensable», como padre, abusar de un chico delante de sus hijos, tal y como ha relatado uno de los menores. «Yo sí he sufrido en mi adolescencia una agresión sexual y sé lo que son las secuelas», reveló al tribunal el ex concejal del PP, quien consideró que los menores también tendrán secuelas en caso de que sea condenado, pero en este caso por haber mentido.
«Presiones» a la familia
Indicó no saber por qué los menores han mentido, aunque más adelante hizo referencia a posibles «presiones» a la familia de los niños y a una conspiración contra él.
Finalmente, analizó las declaraciones de las supuestas víctimas y subrayó que las fechas de los abusos no coinciden: «No hay fecha porque no hay hechos y, si no hay hechos, no hay delito», concluyó.
Antes de la declaración del ex concejal, su abogado, José Ignacio Herrero, planteó al tribunal sus conclusiones, en las que ha pedido la absolución del acusado «por no existir pruebas de cargo».
Según Herrero, la Fiscalía está pidiendo penas «superiores a las de un asesinato», por lo que ha sostenido que «el rigor para analizar las declaraciones de las víctimas tiene que ser exquisito».
El letrado consideró que los relatos de las víctimas son «muy difíciles de creer» y achacó a una posible «defensa fraterna» estas supuestas mentiras. «Todos somos capaces de matar por un hermano y también somos capaces de mentir por un hermano», afirmó Herrero, quien planteó que podría ser que «uno o ninguno de los episodios fuera cierto y los hermanos se hubieran autoprotegido».
De Santos está acusado, según el fiscal, por haber abusado en el otoño de 2007 de uno de los hermanos, de 16 años, en la habitación de invitados de la casa del ex concejal, algo que repitió con su hermano de 14 años en la misma habitación donde dormían sus hijos.
En otra ocasión, relata el fiscal en sus conclusiones, De Santos invitó al menor de 14 años a salir e intentó tocarle, y en una última abusó de el tercer hermano, de 18 años.
Por otro lado, el fiscal indica que en 2005 (la defensa ha alegado que este delito a prescrito) consumió con otro chico, de 16 años, alcohol y hachís y contrató los servicios de una prostituta para el menor.