IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El arqueólogo del Consell de Ibiza, Joan Ramon, advirtió ayer del riesgo de erosión que sufre la península donde se halla el poblado fenicio de sa Caleta, uno de los más importantes del Mediterráneo Occidental. Lo hizo durante la primera jornada del encuentro de gestores de los lugares declarados Patrimonio de la Humanidad que se celebra entre ayer y hoy en el Polvorín de Dalt Vila y en el que participan casi un centenar de personas.
Joan Ramon explicó en su ponencia, en la que abordó los bienes arqueológicos de la declaración de Patrimonio de la Humanidad de Ibiza (sa Caleta y Puig des Molins), que «la erosión se está comiendo la península» y que si ahora mismo «no es una cuestión urgente», no podía determinar en qué estado se encontrará la zona cuando pasen dos generaciones si no se interviene.
Este especialista en la cultura púnica explicó que no sólo el terreno es «vulnerable» al efecto de la erosión, sino también «la estructura» del yacimiento arqueológico.
De hecho, Ramon explicó que por los estudios geológicos que se han realizado se sabe que se ha perdido por el efecto de la erosión una tercera parte del yacimiento, que data del siglo VII A.C. El técnico indicó que el Consell es propietario de la parte sur del poblado y que todavía «un porcentaje bastante grande» del terreno está en manos de propietarios particulares, que, según dijo, «no pueden asumir inversiones muy altas» para tratar de reducir los efectos del viento y el oleaje de la costa.
A principios de año el Consell anunció que había iniciado contactos con los seis propietarios de los terrenos colindantes al antiguo poblado fenicio para tratar de adquirirlos. También se informó de que se había encargado un peritaje sobre el valor de esta zona, que ocupa una superficie de 23.000 metros cuadrados y donde también se encuentran restos arqueológicos aún sin excavar.
En este sentido, Joan Ramon recalcó en su ponencia que el yacimiento de sa Caleta «no es sólo lo que se ve, sino mucho más» e indicó que al tratarse de una propiedad privada en su día se tuvo que «enterrar» parte de los hallazgos.
Expropiación beneficiosa
La institución también pretende conservar las antiguas instalaciones militares, construidas en los años 40, y reconvertir la edificación existente en un centro de interpretación del poblado y de la cultura púnica en general.
Precisamente, Ramon señaló en su intervención que se debe recuperar esta batería de defensa en la costa y los pasos subterráneos porque «forman parte de nuestra historia». «Es reversible», dijo Ramon en relación a la recuperación de estos elementos, y destacó, en contra de lo que en principio cualquiera podría pensar, que la construcción de las instalaciones militares fue «positivo» para conservar el poblado fenicio, ya que el Ministerio de Defensa expropió los terrenos, lo cual evitó que «la incipiente urbanización que empezaba a devastar el territorio» afectase a esta área, hoy en día «totalmente protegida».
El arqueólogo del Consell reconoció que el vallado metálico que rodea al yacimiento es «antiestético» y crea problemas. «No se da abasto restituyendo trozos de la valla corroídos por la erosión marina», dijo Joan Ramon, que informó de que se está «a punto» de arreglar el último tramo que se vino abajo (ver imagen). Señaló que la valla metálica deberá ser sustituida, aunque reconoció que la aplicación de cualquier otro sistema para proteger el poblado fenicio sería «más complejo».
Joan Ramon cerró su intervención hablando de la zona de Puig des Molins, fundamentalmente de la necrópolis. Dijo que se trata de un bien muy extenso y en un buen estado de conservación, aunque lamentó que cada vez esté «más estrangulado» por el desarrollo urbanístico de la ciudad.
Por su parte, el profesor de la Universidad de Barcelona Joan Santacana explicó en otra ponencia el proyecto de museización de Dalt Vila. En su intervención, Santacana reconoció que «la gente no viaja a Ibiza para ver las murallas, pero se las encuentra». Destacó que un bien patrimonial sólo es «imbatible» a la acción del hombre cuando adquiere «un valor importante de contemporaneidad», y que eso se consigue a través de «la educación».