CALA TARIDA | PEP RIBAS
Numerosos residentes en la zona de Cala Tarida han reclamado a la asociación de vecinos que realice gestiones para que sea retirado un poste eléctrico situado en el interior de la calzada en la calle principal del barrio. Esta situación persiste desde que fue ensanchada y reasfaltada la calle en el año 2007, antes de las últimas elecciones municipales.
«Los vecinos están preocupados, porque temen que aquí se puede producir un accidente. Por esto acuden a nosotros, para que denunciemos esta situación, e insisten mucho en que es necesario quitarlo». Así se expresaba ayer la presidenta de la Asociación de Vecinos de Cala Tarida, Begoña Bugallo, quien asegura que el alcalde de Sant Josep, Josep Marí Ribas, Agustinet, está informado personalmente de esta situación y que hace más de tres meses prometió que se habría solucionado en el plazo de una semana. No obstante, «ahí está el poste, que continúa en el mismo lugar», afirma la portavoz vecinal.
Bugallo denuncia también otras deficiencias que afectan al barrio y de las que hace responsable al Ayuntamiento. Afectan a la calle Posta de Sol, que ha sido asfaltada recientemente por el Consistorio y dotada de aceras (excepto en un tramo que quedó pendiente por cuestiones técnicas) y de alumbrado público.
La portavoz vecinal se felicita por esta mejora, pero lamenta los focos de suciedad que se acumulan en dos puntos de esta vía pública, donde algún desaprensivo ha dejado sendos montones de basuras y desperdicios en lugares que no son puntos de recogida habitual. Asegura que los vecinos han llamado varias veces a la Policía Local para que se retiren estos desperdicios y, sin embargo, pasan las semanas y éstos continúan degradando la imagen y la salubridad del barrio. «Tememos –afirma– que estos puntos se conviertan en vertederos incontrolados y cada vez sea más difícil mantenerlos limpios».
La secretaria de la asociación de vecinos de Cala Tarida denuncia también la existencia de una caseta de contadores eléctricos que se encuentra muy degradada y con cables sueltos, situada a un paso de la calle y junto a una puerta de la valla. «No sabemos si estos cables tienen o no corriente eléctrica, pero en cualquier caso, suponen un peligro evidente», señala.
Labor de ´okupas´
Esta caseta eléctrica medio derruida forma parte de una propiedad en la que el año pasado se instaló un grupo de okupas que finalmente fueron desalojados por la policía a raíz de la presión de los vecinos. No obstante, antes habían causado serios destrozos en una mansión que había sido emblemática en esta zona.