EFE | PALMA
La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) acusa de "falta de rigor" a la asociación Greenpeace a la hora de elaborar su informe `Destrucción a toda costa 2009` en el que los ecologistas critican el proyecto de ampliación del puerto de Ibiza, y asegura que ni siquiera llamaron a la institución para informarse.
En un comunicado emitido hoy, acompañado de una carta remitida al director ejecutivo de Greenpeace España, Juan López de Uralde, por parte del presidente de la APB, Francesc Triay, la Autoridad Portuaria "lamenta las últimas acusaciones vertidas" por la asociación ecologista y las rebate una por una.
La APB señala sobre todo la falsedad de la acusación de Greenpeace cuando asegura que el objetivo de la ampliación y remodelación del puerto de Ibiza responde a aportar beneficios a unos pocos.
La carta en la que la APB rebate las acusaciones de Greenpeace fue remitida el 28 de septiembre por considerar que el informe aporta informaciones "incorrectas".
En este escrito, Francesc Triay ofrece al grupo ecologista su colaboración para posteriores informes en las que la APB sea citada "con el fin de poder ofrecer a la opinión pública una visión contrastada de la situación y más cercana a la realidad".
"El objetivo de las obras proyectadas por la APB en el puerto de Eivissa es, con el consenso de la mayoría de administraciones y entidades sociales ibicencas, dotar al puerto de una terminal portuaria para el tráfico de mercancías y pasajeros, confortable y con suficientes garantías de seguridad", indica la nota.
Asimismo, recalca que el reto es aliviar el centro histórico de la ciudad con la supresión de la actividad portuaria más pesada en la zona.