IBIZA | R. S.
El testimono de su hija ha sido una de las claves para que la juez Clara Ramírez, titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Eivisa, haya absuelto a un hombre que estaba acusado por su ex mujer de un delito de malos tratos. «La testifical de la denunciante entra en contradicciones con la de la niña», explica la magistrada.
El Ministerio Público solicitaba para el ahora absuelto una pena de diez meses de prisión. El mismo juzgado impuso a este hombre en el mes de abril una orden de alejamiento de 50 metros respecto de su ex mujer.
Según la denuncia de ésta, el 5 de junio su ex marido fue a su casa, en Sant Antoni, y, tras una discusión, le dio un mordisco y un puñetazo en el brazo derecho. Sin embargo, la niña explicó en el juicio que su padre durmió con ella en su habitación y que no vio cómo mordía a su madre, según consta en la sentencia.