IBIZA | A. P.
La consellera insular de Turismo Pepa Marí, aseguró ayer que la temporada que está ya acabando «no ha sido tan espantosa como se preveía en un primer momento». Añadió que esta circunstancia debe «tranquilizar» al sector, ya que al inicio de la campaña se esperaba una crisis más intensa y había una mayor preocupación. «Cuando íbamos a los mercados en invierno se hablaba de cuánto sería la bajada, porque ésta se daba ya por sentada, pero al final, vemos que ha habido un descenso que podía ser del orden del 5% al 7% en la ocupación y esto hace que acabemos la temporada con una tranquilidad de que las cosas se han mantenido en un marco de lo asumible», señaló Marí.
La consellera elogió la capacidad de los hoteleros en la gestión de la crisis y destacó la adaptación que han hecho a los distintos mercados en función de las necesidades del momento. «Han sabido capear las dificultades», dijo y añadió que con la crisis «se ha demostrado que la marca Ibiza es uno de los principales valores, que vende en temporadas buenas y malas». La consellera animó para que esta marca «siga brillando» dentro del mercado turístico.
Marí subrayó asimismo que es positivo utilizar la época de crisis para llevar a cabo una reflexión sobre las posibilidades que ofrece la industria. «Cada uno de los establecimientos puede aprovechar para ver qué hace bien y qué hace mal y es el momento para comprobar si hay que hacer más reformas e inversiones. Espero que salgamos reforzados de la crisis por las inversiones que están previstas», remarcó la consellera.
Marí anunció que para el próximo año se prevé un «moderado optimismo» y añadió que la temporada de 2009 ha «sido muy difícil» por la incertidumbre de los resultados al inicio de la campaña. «Al final creo que ha sido mejor de lo que cabía esperar y de cara al año próximo se ve un mayor optimismo porque hay más movimiento en los vuelos. El mercado alemán está en evolución positiva y esto es un buen síntoma».
Nuevos mercados
La consellera recordó la apertura de nuevos mercados como el polaco, ya que cuarenta y cinco agentes de viajes de este país se encuentran en la isla para conocer sobre el terreno la oferta y poder vender con conocimiento de causa. «Estamos intensificando nuestra presencia en el mercado británico y parece que hay buenos augurios para 2010», señaló Marí.
Para el próximo invierno la consellera asegura que «se han hecho los deberes». Explica que existen más vuelos que durante el pasado año y confía en que se podrá captar un mayor número de turistas del Imserso y jubilados europeos.
«Trabajamos con las compañías aéreas para potenciar el turismo social, junto con Turespaña. Esperamos, por ello, que se pueda marcar un cambio de tendencia y tener una isla preparada para el invierno, sobre todo para los mercados nórdicos», subrayó Marí, quien destacó asimismo la importancia del mercado español para el invierno, «por las mayores conexiones con la isla».
Con respecto a las peticiones formuladas reiteradamente por los hoteleros sobre la necesidad de dar prioridad a la promoción que permita conseguir temporadas veraniegas de seis meses, la consellera no ofreció respuesta alguna. Sí que lo hizo sobre las demandas de los empresarios para promocionar más el mercado alemán: «Vamos flexibilizando los porcentajes de promoción entre distintos mercados. El alemán parece que tiene visos de subir, pero hay que tener en cuenta el número relativo, ya que el mercado británico es muy superior», señaló.
El efecto multiplicador
La consellera de Turismo asegura que para el próximo año se intentará incrementar el presupuesto promocional aunque advirtió de que «tiene visos de ser el mismo que el de 2009». Destacó la importancia de la colaboración con otras instituciones y añadió que el fondo de dos millones de euros que tiene la Fundación Turística puede aumentar gracias a los convenios entre Turespaña y el Ibatur. «Todo esto nos permite obtener más recursos y optimizar el dinero que tenemos porque se produce un efecto multiplicador», añadió.