IBIZA | C. NAVARRO
Los empresarios asociados a la patronal AECA (Asociación Empresarial de Concesionarios o Distribuidores de Automoción de Ibiza y Formentera) y los de AEMA dedicados a la venta de vehículos, deciden estos días si aprueban las condiciones que se han pactado con el Consell de la isla para facilitar la celebración de la octava edición del Salón del Automóvil, los días 20, 21 y 22 de noviembre.
Entre otras cosas, la patronal debe dar el visto bueno al presupuesto de la feria, que se reducirá considerablemente debido a que la Administración insular ha decidido rebajar en alrededor de un 40 por ciento el coste del alquiler del recinto ferial de Ibiza, donde se celebrará este certamen comercial.
La fuerte caída de las ventas derivada de la crisis económica provocó la suspensión de las dos últimas ediciones del Salón del Automóvil. Además, esta cita coincide con la organización, el pasado fin de semana en el recinto ferial, de la Feria del Vehículo de Ocasión, que ha obtenido buenos resultados en cuanto a venta de vehículos.
El presidente de la Asociación de Automoción (AEMA), Roberto Pereyra, explicó ayer que la celebración de una nueva edición del Salón del Automóvil es posible gracias a la colaboración del Consell Insular de Ibiza. «El conseller [Joan] Serra Mayans se ha mostrado muy colaborador y nos ha ayudado mucho», explicó Pereyra, quien destacó la importancia de este evento en un momento de crisis económica.
No obstante, los empresarios insisten en la necesidad de que las administraciones amplíen las ayudas al consumo, y en este sentido critican que el Govern balear haya suspendido la concesión de 500 euros a los particulares, en apoyo al incentivo previsto por el Gobierno central, para la compra de un vehículo nuevo, alegando que se han agotado los fondos económicos para este concepto.
El presupuesto que inicialmente se había fijado, y que ya se ha agotado, ascendía a 1,8 millones de euros.