FORMENTERA | C. C.
Ulrich Hohmann (1938, Alemania) viajó por primera vez a Formentera en 1977 y construyó su casa al año siguiente. Entonces comenzó su interés por captar la luz de la isla para interpretarla en sus lienzos. Pero su obra va más allá de los cuadros que expone hasta el próximo 17 de octubre en la sala municipal de Sant Francesc. El artista dice que es la primera exposición de su vida y no tiene explicación para lo que hace, afirma que es «inspiración». Pero más allá de su obra pictórica, Hohmann monta una auténtica escenografía con esculturas hechas en madera y que son el resultado de una historia inventada que ha querido materializar en esta muestra. Por eso el espectador se verá sorprendido por una mesa con objetos de uso cotidiano, rodeada de hombres pájaro en actitud de discusión. La historia que recrea es un cuento que comienza en el siglo XVIII, cuando dos exploradores procedentes del Nilo naufragan en una isla mediterránea, llamada Terra Formosa, donde descubren la existencia de una extraña especie con cuerpo humano y cabeza de pájaro. La propuesta creativa no deja de ser una reflexión sobre los límites del arte.