IBIZA | A. P.
El cierre del 50% de los hoteles de Ibiza con tres semanas de antelación sobre las fechas en las que tradicionalmente se cesa la actividad del verano «causará un perjuicio general a todas las empresas de la isla», según coinciden tanto empresarios como trabajadores. Representantes de la Federación Hotelera, Pimeef, CAEB y UGT se mostraron ayer «muy preocupados» por esta situación y añadieron que «es la representación gráfica de la crisis».
Ante esta situación, las patronales y el sindicato consideran imprescindible llegar a un gran pacto entre los distintos partidos políticos y el sector turístico que permita encontrar medidas consensuadas para recuperar las temporadas de seis meses y evitar la cada vez más acentuada estacionalidad de la economía que suponen las campañas de los últimos años, concentradas en apenas tres meses.
Como consecuencia de este acortamiento de la temporada, «se hará cada vez más difícil mantener las garantías de ocupación de los trabajadores fijos discontinuos de seis meses y la contratación eventual se limitará sólo al periodo comprendido entre el 15 de junio y el 15 de septiembre», recalca el presidente de los hoteleros, Juanjo Riera, quien califica de efecto de «bola de nieve» las repercusiones de la crisis turística. «Esta mayor temporalidad afectará negativamente no sólo a los trabajadores, sino a las empresas proveedoras, acreedores y a la Hacienda pública», remarcó. Los empresarios están convencidos de que «o se recupera la temporada turística de seis meses o la economía isleña se irá empobreciendo cada vez más».
Acuerdos con turoperadores
Entre las principales propuestas de los hoteleros figuran la consecución de acuerdos con los turoperadores y compañías aéreas para que trabajen seis meses con Ibiza; la prioridad a la asistencia a las ferias de mercados con conexiones aéreas con la isla y las acciones dirigidas al consumidor final.
«Hemos leído la noticia del cierre de hoteles con mucha preocupación y desespero. Está claro que los hoteleros no pueden mantener un establecimiento vacío y no habrán tenido más remedio que cerrar ante la falta de clientes», recalcó por su parte el presidente de la Pimeef, Mariano Riera. Para el máximo representante de la patronal, «las empresas relacionadas con el turismo, que son prácticamente todas, se verán muy afectadas, como alimentación y bebidas, comercio, restauración», subraya. Riera considera que las temporadas deberían volver a contar con seis meses de trabajo y rememoró cuando comenzaban en abril y acababan a mediados de noviembre.
"No hay clientes"
El economista y director de la CAEB, Enric Moreno, confirmó asimismo, que «no hay clientes» y añadió que un hotel vacío «es una gran ruina». Coincide también con los hoteleros y la Pimeef en que con el cierre adelantado «todas las empresas se verán afectadas negativamente y no sólo las directamente implicadas con el turismo».
Moreno cree que Ibiza se encuentra en «un callejón sin salida». «Es un laberinto que siempre nos lleva al mismo punto, independientemente del color de nuestros gobernantes», afirma y añade que no se puede vivir siempre del éxito que logró Ibiza hace años, «porque las modas cambian y la isla puede perder el atractivo que aún mantiene». Moreno asegura que Ibiza «vive de la marca», y anima a los políticos a «ponerse las pilas» para salir de la crisis turística y alcanzar temporadas más largas. Teme, sin embargo, que para que «se tomen medidas efectivas» tendrá que llegar una crisis más grave y por ello reclama antes de que esto suceda un «gran pacto consensuado» entre partidos, sector empresarial y sindicatos.
Por su parte, el secretario general de UGT, Diego Ruiz, reclama un pacto consensuado entre las distintas partes. «Estamos dispuestos a sentarnos para discutir la situación y ver qué medidas podemos tomar para alargar la temporada y crear empleo sostenible», explica.