PALMA | M. FERRER
Los tres consellers de UM, sus directores insulares y secretarios técnicos –una quincena de altos cargos– en el Consell de Mallorca siguen cobrando de la institución, que también continúa costeándoles los teléfonos móviles, todo ello pese a llevar siete días dimitidos, desde el pasado miércoles 31 de septiembre. Según ha podido saber este diario, el único que ayer había solicitado dar de baja el pago de su teléfono y domiciliarlo a una cuenta bancaria particular ha sido el director insular de Carreteras, Gonzalo Aguiar. Y es que si bien formalmente tanto los consellers como el resto de cargos vinculados a su nombramiento han dimitido, la medida no será efectiva hasta que la presidenta del Consell, Francina Armengol, firme un decreto destituyéndoles.
La decisión de abandonar el gobierno insular la tomó la ejecutiva de UM el martes sobre las seis y media de la tarde, y en muchos casos no fue comunicada por los consellers insulares a sus subordinados hasta que se hizo pública, sin consultárselo previamente. Ello ha motivado el malestar de algunos secretarios técnicos y directores insulares, que temen ahora por su futuro laboral. De hecho, algunos de ellos han seguido yendo a trabajar, aunque ayer prácticamente ninguno lo hizo ya, pues cuando ello trascendió a la prensa el presidente del partido, Miquel Àngel Flaquer, ordenó el pasado viernes que todos dejaran de ir a sus despachos en el Consell.
De todos modos, el hecho de que Armengol aún no les haya destituido e incluso mantengan su firma –sólo se ha delegado la de los consellers en la presidenta– es un gesto de común acuerdo entre UM y PSOE en aras a encontrar una salida a la crisis, y agilizar el posible retorno de los dimitidos que de momento de hallan en el impasse.