EUROPA PRESS
El ex concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Palma, Javier Rodrigo de Santos, negó hoy haber abusado sexualmente de los menores que le denunciaron por estos hechos aprovechando que estos dormían en su casa, y aseveró que cometer los abusos "estando presentes mis hijos sería imposible, además de una barbaridad", recalcando incluso haber cometido "muchos errores pero no tengo psicología ni moralidad que me lleven a hacer semejante atrocidad" en relación a estos presuntos abusos.
Así lo aseguró ante el tribunal de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Palma, que le enjuicia por estos supuestos hechos y donde a preguntas del fiscal José Día Cappa aseveró que estos menores eran "un poco liantes y fantasiosos", al tiempo que recalcó que "no tenían ningún motivo para inventarse los hechos".
Durante su declaración, que se prolongó por espacio de una hora, De Santos se refirió a posibles "presiones ajenas" a la familia de los menores, de procedencia inmigrante, y que "tenían que ver con su situación en España", lo que motivó que denunciasen estos hechos.
Así, el inculpado recordó haber participado en un grupo religioso en la parroquia de Son Oliva, aunque aseveró que nunca formó parte directamente de sus actividades sino que únicamente acompañaba a su mujer, que ya participaba en el grupo antes de casarse con el "y yo le respeté". Fue ahí donde conoció a la familia a la que pertenecían los menores denunciantes, que tenía problemas para legalizar su residencia en España y "siempre me han pedido ayuda y me lo he tomado como una relación cordial".
"Tengo la impresión de que no midieron la trascendencia de sus palabras", prosiguió el acusado, quien manifestó que pudo ser a raíz de la denuncia de éstos por lo que otros menores cercanos que también lamentaron abusos pudieron magnificar "el hecho de que a uno de ellos le diese una palmada en el trasero o que a otro le tocase una pierna en el coche".
También dedujo que como consecuencia de la querella interpuesta por la Fiscalía el 13 de marzo de 2007 contra él por malversar más de 50.000 euros públicos en clubes de alterne masculinos "dieron más importancia a estos hechos de la que tenían".
En cuanto a los hijos de esta familia, tres de los cuales presuntas víctimas de los abusos sexuales de De Santos, manifestó que la relación con ellos era "cordial, como con el resto de hijos de mis amigos".
Tal y como recordó, Mariano era "el mejor amigo de mi hijo mayor" y fue a su casa en cuatro ocasiones, Francisco lo hizo en dos al igual que el menor de todos, Cristóbal, ya que "les gustaba venir a casa a la salida de la parroquia y siempre procuré tratarlos como a mis hijos y que se sintieran como en su casa".
Tal y como relató, siempre fue una familia "distinta, con sus peculiaridades y cultura", mientras que sus hijos mantenían "quizá una forma de relacionarse con los míos diferente", considerándolos "a veces un poco liantes, fantasiosos y con una visión de la vida distinta a la nuestra, pero nada que llamara la atención". En el caso de los hijos de otros amigos, la relación "era muy recíproca y normal".
Preguntado por los cinco hechos concretos relatados por la Fiscalía, De Santos negó que hiciese una felación a uno de los menores, Francisco, de 16 años y que el 21 de octubre de 2007 se quedó a dormir en su casa ya que "es repugnante y asqueroso", lamentando que éste "no midiese la trascendencia" de los hechos que denunció.
Mientras, respecto a presuntos tocamientos a otro hermano, Mariano Nicolás, de 14, también mientras dormía, el acusado aseveró que "si tengo algo en la vida son mis hijos y hacer esto estando ellos delante" -como postula la Fiscalía-, "sería una barbaridad y además mi mujer estaba en la habitación de al lado".
"Yo no sabóa lo que era el `popper`"
Respecto a otro de los episodios denunciados, el de Emmanuelle -que aseguró haber sido abusado sexualmente y que De Santos le ofreció un frasco de 'popper' -sustancia estupefaciente para la estimulación sexual y psicológica- aseveró que el denunciante, de 18 años y también hermano de los anteriores, "es el más polémico y conflictivo" y "nunca ha dormido en mi casa, nunca dejaríamos a nuestros hijos en manos de alguien como él y ni siquiera yo sabía lo que era el 'popper'".
Por último, en el caso de la presunta contratación de una prostituta por parte de De Santos en verano de 2005 para que ésta mantuviera relaciones sexuales, según el Ministerio Fiscal, con otro menor de 16 años, José María G., dentro de su vehículo mientras el inculpado observaba desde fuera, el ex edil aseguró que nunca contrató sus servicios al igual que "nunca he estado en Punta Ballena para proporcionarle alcohol e incitarle a fumar hachís", como postula la acusación pública.
Tal y como agregó para finalizar su declaración, en una ocasión llamó "derrumbado" desde prisión a la madre de los presuntos abusados para "pedirle perdón por lo que estaban viviendo, como padre y no por el juicio ni para reconocer estos hechos". "Por mi cargo estaban sometidos a una presión que desconozco y le llamé además para manifestarle que sus hijos no decían las como eran, y era injusto que los padres no se cerciorasen del daño que estaban haciendo", enfatizó.
En concreto, la Fiscalía le atribuye por todo ello cuatro presuntos delitos de abuso sexual, dos contra la salud pública y un último de corrupción de menores o alternativamente otro contra la integridad moral. Es por este procedimiento por el que el ex concejal, sobre quien ya pesan dos años de prisión por un delito continuado de malversación de caudales públicos, abandonó el pasado 30 de marzo la cárcel de Palma, en la que se encontraba de forma preventiva desde el 27 de junio de 2008, tras abonar una fianza de 100.000 euros.
Mientras tanto, en su escrito, la defensa del ex edil, ejercida por el letrado José Ignacio Herrero, niega que se produjesen estos hechos ya que "existe incluso imposibilidad física para que se realizasen", al tiempo que afirma que De Santos "no ha cometido delito alguno", por lo que "sin delito, no cabe hablar de autoría". Es por ello que el abogado del ex concejal pide la libre absolución para su patrocinado.