IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El presidente del Consell de Ibiza, Xico Tarrés, descarta que la crisis política del Consell de Mallorca abierta por Unió Mallorquina pueda trasladarse al Govern balear ni afectar, en principio, al resto de consells en el caso de que el presidente del Govern, Francesc Antich, se viera obligado a disolver el Parlament y convocar elecciones anticipadas. «Teóricamente», dice Tarrés, «los consells insulares quedan fuera de una posible disolución del Parlament». Precisamente, los diputados consultados por este periódico coinciden en que esta cuestión puede ser «interpretable».
La disposición séptima del Estatut d´Autonomia señala que mientras no se apruebe la ley que debe regular la elección de los miembros de los consells (la Ley Electoral de Consells que ya se está tramitando en el Parlament), los consellers se elegirán «coincidiendo con la fecha de elección de los miembros del Parlament», pero de forma independiente, mediante la aplicación de la ley electoral de la Comunitat con una serie de especificaciones. De todos modos, el mismo Estatut señala que el presidente del Govern tiene la potestad de disolver el Parlament y convocar elecciones anticipadas, sin hacer referencia alguna a los consells, que, según dicho texto, se eligen cada cuatro años.
Tarrés entiende que lo «lógico» es que la elección de los miembros del Parlament «quede al margen» de los consells, por lo que señala que la Ley Electoral de Consells, en la que está trabajando técnicamente la institución ibicenca, «debe regularlo». El diputado del PP Miquel Jerez también piensa que unas elecciones anticipadas en ningún caso deberían afectar a los consells, aunque sí lo harían inevitablemente a efectos prácticos. De hecho, por ejemplo, si el presidente anunciase ahora unas elecciones anticipadas sin haber aprobado los presupuestos de la Comunitat, obligaría a prorrogar también las cuentas de las instituciones insulares, aparte de que las inversiones previstas en el programa de gobierno del pacto de izquierdas con UM quedarían en el aire.
En este sentido, el secretario de Organización de la Federación Socialista de Ibiza, Julián Aguilar, explica que la posible disolución del Parlament afectaría «muchísimo» a la isla. «Sería de tontos negarlo», apunta, aunque al mismo tiempo señala que ahora mismo no se intuye que la crisis del Consell de Mallorca se pueda extender al Ejecutivo de Antich.
Así lo ve también el presidente Xico Tarrés, que dice que por las noticias que le llegan de Palma la crisis «no va a afectar en absoluto al Govern». No obstante, Tarrés indica que en el caso de que UM impidiera la acción de gobierno en el Consell de Mallorca, Antich se pondría «en una situación incómoda». «Sería esquizofrénico que un partido actuara de una manera en un lugar y de otra forma en otro», señala.
El presidente del Consell de Ibiza considera que los argumentos que UM esgrime para romper el pacto en el Consell de Mallorca son «endebles», por lo que considera que «la situación se debe reconducir», aunque para ello, destaca, debe «haber voluntad». En este sentido, Tarrés indica que para formar y mantener una alianza política de este tipo debe haber «cultura de pacto» y la necesidad de «dejar las cosas claras».
Abunda en que el presidente debe tener siempre «la última palabra» y que una institución no puede tener más de un presidente en función de los partidos que la gobiernen.