IBIZA | R. S.
Un hombre, el brasileño F. C. A., se sentó ayer en el banquillo acusado de pegar a su mujer y a su hija, que tiene 14 años de edad. La fiscal pidió que realice 40 días de trabajos en beneficio de la comunidad y que se le imponga una orden de alejamiento de dos años respecto de las dos víctimas, mismo periodo en el que no podrá tener armas de fuego si finalmente es condenado.
La mujer denunció que su marido le pegó a ella y a su hija. Sin embargo ayer las dos se acogieron a su derecho a no declarar. «No han querido decir nada por miedo», comentó la fiscal, antes de que la juez Martina Rodríguez, titular del Juzgado de lo Penal número 2, dejase el caso visto para sentencia.