PALMA | MATEU FERRER/ V. EZA
El gobierno del Consell de Mallorca continúa en el aire sine die al no haberse iniciado una negociación formal para dirimir si Unió Mallorquina retoma sus labores de gobierno, tras haber dimitido oficialmente el miércoles sus tres consellers. El presidente del partido, Miquel Àngel Flaquer, departió ayer durante casi una hora con la presidenta del Consell, la socialista Francina Armengol, en su despacho, y previamente también conversó con la vicepresidenta Joana Lluïsa Mascaró, del Bloc. Les explicó grosso modo las razones que han llevado a UM a salir del pacto de gobernabilidad que daba estabilidad a la institución, y su predisposición al diálogo, pero no concretó los puntos de desacuerdo ni tampoco las condiciones para un posible retorno al gobierno insular.
Entre otras cosas, Flaquer se queja de la lentitud administrativa que atenaza el Consell –al que define como «una maquinaria desengrasada», una «institución muerta que sólo vende humo» o «un elefante que no se mueve»–, de que el PSOE no les respeta e interfiere en sus áreas de gestión, o denuncia (al igual que el PP) la línea informativa «sesgada y en contra de UM» de la radio y televisión del Consell. El líder de UM también ha manifestado en público el enfado con los socialistas por haber remitido al juez un informe supuestamente con graves errores que ha servido al fiscal para solicitar más de tres años de prisión para el ex número dos de UM, Damià Nicolau.
Sin embargo, ayer el presidente de UM no puso sobre la mesa qué exigen a los socios del Pacto en aras a volver, y su vaguedad ha sumido en el desconcierto al PSOE y al Bloc. No solo a ellos, también en la propia UM hay un sector que admite en privado desconocer «cuál es la intención de fondo» –desde gobernar con el PP a obtener mayor poder en el actual Pacto– que ha motivado la ruptura, si bien no tienen ninguna duda de que la operación lleva el sello de Maria Antònia Munar, presidenta de honor de UM. El malestar por lo ocurrido con el informe de Nicolau es unánime en el seno de la formación.