IBIZA | R. S.
Un turista pagará 1.020 euros por pegar a un repartidor y robarle la llave de la moto con la que trabajaba, el sábado pasado sobre las nueve y media de la noche en Platja d´en Bossa, según informó ayer la Fiscalía de Ibiza. Este hombre abonará 840 euros en concepto de multa (cuatro meses con una cuota diaria de siete euros) por el delito de tentativa de hurto de uso del ciclomotor, y 180 euros euros más por una falta de lesiones.
Uno de sus amigos también tendrá que pagar 180 euros, después de que ellos dos y otros dos compatriotas portugueses fuesen detenidos el domingo por la Policía. Los otros dos amigos han quedado en libertad, informa la Fiscalía.
Los cuatro lusos viajaban en una furgoneta de gran tamaño con otros cinco turistas. Uno de ellos, el que ha aceptado pagar mil euros tras declarar en el juzgado de guardia, dijo que les perseguía un repartidor de un restaurante chino en un ciclomotor.
Cuando su coche y el motorista, un joven de nacionalidad española, se detuvieron en un semáforo, dos de los turistas se bajaron del vehículo. Uno de ellos propinó un cabezazo al repartidor, a pesar de que éste llevaba puesto el casco, y le dio varias patadas que le han causado lesiones en un muslo, según fuentes judiciales.
En la agresión también estaba presente el otro condenado a pagar 180 euros, mientras que sus dos amigos no bajaron de la furgoneta. A continuación le quitaron las llaves de la moto.
Al día siguiente los cuatro turistas se encontraron por casualidad con el repartidor mientras éste paseaba por la avenida Bartomeu de Roselló. Uno de los portugueses le dio las llaves, pero el joven llamó a la Policía, que arrestó a los cuatro.