IBIZA | J. LL. F.
Con una lluvia la mitad de intensa que las más fuertes producidas en las últimas semanas empiezan a producirse inundaciones en la trinchera de la autovía del aeropuerto, según la conselleria. Sin embargo, cuando las precipitaciones son especialmente intensas, el proceso se acelera y en pocos minutos la calzada queda completamente inutilizable. El Govern, como solución provisional, prevé ampliar la capacidad de la balsa que recoge el agua de lluvia, que ahora tiene sólo 4.000 metros cúbicos de capacidad y, según sus cálculos, debería tener como mínimo el doble.
El hecho de que la trinchera se ubique casi al final de la pendiente que forma el terreno facilita su invasión por las aguas de lluvia que circulan por la superficie del suelo. Los problemas no surgen en la captación de este agua en un primer momento ni en su transporte subterráneo hacia la balsa de acumulación, sino que radican, simplemente, en la ausencia de vías de salida hacia el exterior de este circuito.
Los problemas circulatorios que ocasionan los cortes de la autovía por las lluvias dejan completamente fuera de uso esta carretera durante horas, situación que se viene produciendo todos los años durante varios días en la época de otoño e invierno.
Responsables políticos de la conselleria de Obras Públicas han destacado a este periódico que los técnicos encargados de supervisar el proyecto de la autovía advirtieron de los problemas que ocasionaría la puesta en marcha de estas carreteras sin contar con los sistemas de drenaje. Un alto cargo de la conselleria dijo a este periódico que los anteriores responsables de este departamento, ante estas advertencias, «se hacían los suecos y no contestaban» y ordenaron que se continuara adelante.