IBIZA | R. S.
Un ladrón, B. A. L. R., ibicenco de 32 años de edad, reconoció ayer por videoconferencia desde Valencia que estaba drogado el 14 de enero de 2007, cuando entró a robar en un locutorio de Vara de Rey, en Vila.
La representante del Ministerio Público y el abogado defensor llegaron a un acuerdo previo de conformidad. La juez Clara Ramírez, titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza, dictó sentencia y condenó al acusado a un año de prisión. Como no tiene antecendentes penales posiblemente no ingresará en prisión.
El locutorio estaba cerrado. B. A. L. R. utilizó una palanca para forzar la cerradura de la puerta de entrada y robó 300 euros que había en la caja, entre billetes y monedas sueltas.
Además, el ladrón reconoció que también sustrajo un ordenador, 16 tarjetas sim de teléfonos móviles, 134 tarjetas de recarga de prepago también de telefonía móvil por un valor de cinco euros cada una (670 euros en total) y 21 más de seis euros (126 euros).
Huellas dactilares
El condenado causó desperfectos en una mesa y en un aparato de fax. Fue detenido posteriormente puesto que la Policía encontró sus huellas dactilares en el local, hecho que le incriminó.