PALMA | MIGUEL MANSO
El fiscal superior de Balears, Bartomeu Barceló Oliver, negó ayer hasta tres veces que su jefe, el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, esté empecinado en dinamitar la investigación acerca del patrimonio del ex presidente Jaume Matas.
Barceló aparentó firmeza. «No hay ningún empeño [en parar las pesquisas]. Rotundamente no», dijo. Esta manifestación contrasta con sus últimos movimientos. Cuando Conde-Pumpido declinó en mayo prorrogar las diligencias informativas sobre el incremento de bienes del ex presidente, Barceló apartó del caso a los fiscales anticorrupción Juan Carrau y Pedro Horrach con la presumible intención de archivar las indagaciones y enterrar la denuncia contra Matas redactada por sus dos subordinados. Sólo la intervención del juez José Castro, quien indaga la presunta corrupción en torno al velódromo Palma-Arena, ha permitido reactivar las indagaciones.
Por este motivo, se le requirió ayer sobre el apoyo a la labor de los fiscales anticorrupción de las islas. Barceló manifestó que «por supuesto» cuentan con el «respaldo de Conde-Pumpido» y con el suyo propio.
A continuación, se deshizo en elogios hacia ellos; «Son unos magníficos y excelentes profesionales. [...] Son buenos compañeros. [...] Hacen un esfuerzo sobrehumano, por encima de sus propias posibilidades. Disponen del apoyo unánime del Ministerio Fiscal, aunque en un momento determinado pueden existir discrepancias. En derecho todo es opinable», adujo.
Estas declaraciones se produjeron tras presentar en el Parlament la memoria de la Fiscalía correspondiente al ejercicio 2008. En ese documento se explicita el «excesivo trabajo que llevan a cabo» sus subalternos dedicados a la lucha contra la corrupción política. Para mermar la carga, «se hacen gestiones activas para que se nombre otro fiscal que refuerce esta área».
Filtraciones a los medios
Por otra parte, Barceló mostró su intención de crear un gabinete de prensa para impedir las filtraciones a los medios de comunicación de los secretos de sumario. Un hecho aplaudido ayer por el portavoz del PP, Francesc Fiol, quien insistió en «evitar el descubrimiento de aspectos que entorpezcan la investigación o afecten a la fama de personas que están implicadas y que luego igual no son ni imputados».
La memoria anual de la Fiscalía correspondiente al año 2008 detalla que los procedimientos judiciales por delitos iniciados por los juzgados de instrucción de Balears fueron 124.063, lo que supone un incremento del tres por ciento en comparación con un año antes. En cambio, descienden en un trece por ciento los juicios por faltas, es decir, infracciones castigadas con penas leves (arrestos o multas).
La mitad de los procesos judiciales incoados en la Comunitat Autònoma se refieren a delitos contra el patrimonio. Los referidos a robos con violencia o en casas habitadas «han aumentado muy poco», señaló en su comparecencia parlamentaria el fiscal superior. Barceló atribuyó esta circunstancia a la mayor eficacia de los cuerpos y fuerzas de seguridad, aunque tampoco descartó que el crecimiento de este tipo de causas provenga de una mayor actividad criminal.
Violencia sobre la mujer
A juicio del fiscal superior, la sociedad se enfrenta a un «fenómeno que, oculto tras el velo de la intimidad familiar, se encuentra en situación de invisibilidad que no se debe confundir con inexistencia». Escondidas tras este «velo», las cifras relativas a la violencia doméstica y de género «son alarmantes».
La negativa de las víctimas a declarar contra el agresor obstaculiza la acumulación de pruebas para «obtener una sentencia condenatoria», avisó.